Un experto presume que un ave pudo haber provocado la caída del Lear Jet

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Por los indicios de público conocimiento, el especialista consultado puede casi asegurar que al bimotor se le “plantó” sorpresivamente uno de los motores, y se perdió el control. Por su experiencia, en el 99% de las “plantadas” de motor, la causa son las aves.

En relación con el fatal accidente de un avión sanitario LearJet 35 producido el viernes pasado en Río Grande y que se cobró la vida de cuatro personas Radio Fueguina consultó al experto piloto riograndense de este tipo de aeronaves Oscar Gerk, titular de la empresa Sedma y Aerosistemas 2000, para tratar de encontrar una explicación a priori sobre las causas de la tragedia.

Primeramente, manifestó conocer a ambos pilotos lamentablemente fallecidos, y certificó la experiencia e idoneidad de ambos, con quienes compartió tiempo en varias ocasiones en la ciudad de Miami (EE.UU.), en ocasión de la debida utilización de simuladores de vuelo.

Gerk caracterizó al Lear Jet como una máquina “a reactor, bimotor, con muy buenas prestaciones. Tiene sus limitaciones, como cualquier máquina”.

Señaló que el momento del despegue constituye la parte más crítica para los pilotos de cualquier avión. En ese sentido, aportó un dato que puede ser trascendental para comprender las causas del accidente del viernes: “El mayor enemigo que tenemos en las pistas, son los pájaros. No hay forma de sacarlos, por la temperatura vienen a dormir a la pista”.

El piloto relató que tres años atrás tuvieron con un Lear de su empresa lo que se llama una “plantada” de motor, igual a lo que habría ocurrido el viernes según su apreciación. “El piloto Lisandro Núñez en el momento de la rotación se comió una bandada de cuervos. Se le cayó el ala, del lado del motor, pisó pedal y lo sacó. Y ascendió a 2000 pies por minuto con un solo motor” relató con lujo de detalles.

Oscar Gerk, experimentado piloto de aviones Lear Jet. (Imagen de Facebook)

Gerk insistió en que se trata de “un avión muy noble, con un muy bajo nivel de accidentes”, por lo que aventuró: “Creo que lo sorprendió algo raro. Descarto que se le haya desprendido el flat, que en ese caso debería haber estado tirado en el trayecto. Reverso tampoco, reverso no tiene”. Y pidió esperar a que los especialistas que ya trabajan en la investigación, determinen cuál fue la causa.

También prácticamente descartó que el clima pueda haber influido: “Estaba excelente. Y no es lo mismo que se plante un motor con 5º que con 36 o 37º. El avión con temperaturas bajas rinde mucho mejor el motor y vuela mucho más el ala. Tenía lo óptimo para despegar con un solo motor”.

“Mi hipótesis personal es que tuvo una plantada de motor”. Para corroborar su presunción, mencionó el video circulante de instantes previos a la caída. Según Gerk, “hay que mantener 7º nariz arriba y en el video está con 25°. Eso produce una pérdida total del avión, cae un ala y pasa lo que le pasó. Hay antecedentes” explicó.

Además, mencionó haber visto fotos de los restos, en donde pudo apreciar que un motor está casi intacto, en tanto el otro está destrozado: “Cuando el motor cae y está en marcha, los álabes del fan se rompen todos, porque están girando. Pero hay uno que tiene los álabes sanitos y el otro está todo reventado. Evidentemente un motor entró parado”.

El asunto es establecer la causa por la que uno de los dos motores dejó intempestivamente de funcionar. Con prudencia, pero conocimiento especializado, Oscar Gerk expresó que “el 99% de las plantadas de motor son pájaros ingestados. De hecho, este mismo avión hace dos o tres meses, despegando de San Fernando, se declaró en emergencia por un pájaro ingestado”.

Por ello insistió en que para los pilotos “los pájaros son lo peor que hay. Están las sociedades protectoras de animales que los protegen, pero quién protege a los a las personas que van arriba”.

De hecho, confirmó que, en su extensa trayectoria al comando de Lear Jet, “no nos falló nunca, la vez que nos falló fue porque ingestamos pájaros. Una vez en Mar del Plata y otra vez en San Fernando, Buenos Aires” recordó.

A continuación, confió en que los expertos podrán corroborar las hipótesis escuchando la conversación entre los pilotos, dado que este tipo de avión tiene un dispositivo llamado CVR que graba las voces de los pilotos. Además de computadoras en los motores que “van a revelar si el motor se plantó o no, los parámetros, si se ingestó, si tuvo una pérdida de potencia por combustible, lo que sea” enumeró finalmente.

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