La Legislatura atraviesa un inusual período de inactividad que se extiende desde hace tres meses, tiempo en el que no se han celebrado sesiones ni se han convocado a las comisiones de trabajo. Esta falta de funcionamiento se debe a una decisión del bloque que detenta la mayoría automática, conformado por la alianza FORJA-Partido Justicialista. En este marco, el legislador Federico Sciurano, quien pertenece al mismo espacio y que preside la Comisión N°2 de Economía y Presupuesto, hizo público el llamado para comenzar a tratar el proyecto de Presupuesto 2026 a partir del 4 de noviembre.
No obstante, la movida del presidente de la Comisión choca con una traba de procedimiento fundamental ya que la pauta de gastos y recursos todavía no ha recibido el ingreso formal necesario, dado que jamás fue incorporada durante una sesión.
Sobre este último punto es necesario recalcar que el reglamento interno del cuerpo deliberativo es claro y establece que ninguna iniciativa puede pasar a la instancia de análisis y debate en comisiones si antes no se le otorga el debido estado parlamentario en el recinto.
A pesar de esta omisión reglamentaria, Sciurano -uno de los principales referentes de FORJA- oficializó un cronograma de trabajo y audiencias como si el trámite previo ya estuviera finiquitado. Este accionar vuelve a poner en evidencia la forma en que el sector gobernante administra los tiempos del Poder Legislativo y dosifica la aplicación de las normas según su estrategia política del momento.
La única vía institucional para subsanar este vicio de forma y dotar de legalidad al inminente debate es convocar a una Sesión Especial inmediatamente después del 26 de octubre, con el objetivo de incorporar formalmente el Presupuesto 2026.
Hasta que ese paso no se concrete, la agenda de discusiones confirmada por el legislador Sciurano se configura meramente como una puesta en escena ante la ciudadanía, mientras la institución permanece bloqueada por la inacción de su propia mayoría.

