El acto fue presidido por el Comandante del Área Naval Austral, Contraalmirante Guillermo Alberto Prada, y la directora del Hospital Naval Ushuaia, Capitán de Fragata Claudia Franco. Participaron autoridades civiles y militares, familiares de los egresados, el gobernador (MC) de Tierra del Fuego Juan Carlos Arcando y el licenciado Cristian Seguí, en representación del Ministerio de Salud provincial.





Luego de entonarse el Himno Nacional Argentino, la Capitán de Corbeta Florencia García Cárdenas pronunció las palabras alusivas. Recordó que los cursos comenzaron el 6 de julio y que, durante más de dos meses, los cursantes recibieron formación en ética, historia naval, reglamentación, disciplina, preparación física y manejo seguro de armas. Destacó que el aprendizaje también les permitió asumir la responsabilidad y el espíritu de cuerpo propios de la vida naval.
García Cárdenas puso el acento en la misión que comienza ahora. Señaló que ejercer la sanidad naval en la Patagonia austral exige rigor profesional y calidez humana, en una región donde las distancias y el clima hacen especialmente valiosa una atención confiable. «Detrás de cada función y de cada tarea existe una persona que necesita ser cuidada», expresó. También agradeció a quienes participaron en la formación y dio la bienvenida a los nuevos integrantes del hospital.
Durante la ceremonia se dio lectura a la orden de egreso. El capellán del Área Naval Austral, presbítero Guido Casillo, realizó una invocación religiosa y bendijo los diplomas y las jinetas. Posteriormente se entregaron los distintivos a los egresados. La Banda de Música del Área Naval Austral ejecutó la Diana de Gloria, y el acto concluyó con la Marcha de Malvinas y la Marcha de la Armada.
Tras la ceremonia, Arcando expresó: «Como exintegrante de la Armada Argentina, viví este egreso con una emoción muy especial. Sé lo que significa asumir sus valores y llevarlos a cada destino donde la Patria necesita de nosotros. Hoy estos profesionales comienzan una misión profundamente humana, cuidar la vida de quienes sirven, de sus familias y de nuestra comunidad en el extremo sur del país. Los felicito de corazón. Que la vocación de servicio y la camaradería los acompañen cada día, y que Stella Maris guíe su camino. ¡Bienvenidos a la Armada!», finalizo.


