El secretario Legal y Técnico del Municipio de Tolhuin, Alexis Solís, cuestionó la legalidad de la interpelación a la que fue sometido durante una sesión especial del Concejo Deliberante realizada el lunes último, señalando que el procedimiento es nulo, pero que asistió para demostrar “buena voluntad”.
A modo de balance, el funcionario municipal explicó que la interpelación “tardó un poco más de tres horas y media” ya que antes de que comenzara “presenté un recurso de reconsideración, solicitando la nulidad absoluta del procedimiento, porque estaba mal llevado a cabo el proceso previo y la notificación”.
“Así y todo, comparecí al recinto y esgrimí que la sesión era de nulidad absoluta, porque no cumplía con los requisitos necesarios según la ordenanza 661”, explicó en declaraciones a Radio Provincia.
Solís sostuvo que esto “generó malestar y hubo idas y vueltas hasta que pudimos sentarnos a hablar. Yo manifesté que estaba allí no en carácter de interpelado, sino que iba a poner claridad sobre los temas presupuestarios y otros temas que estaban en la resolución que cuestioné administrativamente”.
Sobre la acusación del cuerpo deliberativo sobre el no envío de fondos desde el Municipio, el funcionario señaló que “ellos no sólo hicieron uso de los recursos por más de 1.820 millones de pesos, sino que hay otra cuestión de fondo: ellos están incumpliendo la responsabilidad fiscal cuando exceden el pedido de mayor presupuesto, que debe estar justificado”.
“El gasto de $180 mil millones ocurrió, no es que estoy diciendo un disparate. Ellos tenían la ordenanza 673 con un presupuesto vigente de un poco más de $1.820 millones y al mes de agosto ya no tienen recursos. Por eso mismo, remitimos al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza modificando las partidas para colocar recursos dentro de una partida vacía, para que después ellos puedan dar cumplimiento a los gastos que tienen”, detalló.
En ese sentido, Solís explicó que ese proyecto de modificación de partidas del Municipio responde a que “hay un gasto de funcionamiento de la institución, un gasto de salarios de los trabajadores, el gasto de la dieta de los concejales, porque merecen recibir su remuneración”.
“Ellos tienen plantas permanentes, contratos transitorios y demás gastos por decreto. Por ordenanza municipal ellos tienen autonomía. Si ellos dicen que para este mes necesitan 240 millones, yo los transfiero. Después como institución tienen el deber de saber en qué van a gastar esos recursos. Yo no digo que los malgastaron, sino que tienen que tener control de la partida que están utilizando”, afirmó.
Consultado sobre la cantidad de asesores con los que cuenta cada concejal, el funcionario aseguró que desde el Municipio no disponen de esa información, aunque señaló que “el Concejo tiene un poco más de 100 empleados entre planta permanente y contratados”.
“Un concejal está ganando su dieta más gastos de representación y luego tienen una unidad de bloque. Deben estar cobrando 5 o 6 millones de pesos, pero desconozco el valor exacto”, admitió.
Solís reprochó que desde el cuerpo deliberativo “obras no están haciendo y tienen gastos de alquiler de un solo edificio, porque hay otro que le presta el Municipio, y después tienen pautas publicitarias”.


