La nueva tanda estará integrada por cuatro F-16AM monoplaza y dos F-16BM biplaza, que se sumarán a las seis aeronaves que ya arribaron previamente al Área de Material Río Cuarto. Así se completará una docena de aviones que se radican en Río Cuarto , en la base militar de Las Higueras donde se les hace mantención y pruebas periódicas a estas unidades que desarrollan velocidades mayores a los dos mil kilómetros.
En septiembre de 2024, Argentina firmó un acuerdo con Estados Unidos para adquirir 24 cazas F-16A/B MLU (Mid-Life Update) de segunda mano, provenientes de excedentes de la Real Fuerza Aérea Danesa, por un monto de 664 millones de dólares. La operación, financiada parcialmente con el Fondo Nacional de la Defensa (FONDEF), incluye armamento, repuestos, simuladores y capacitación para pilotos y técnicos de la Fuerza Aérea Argentina (FAA). Los aviones, que reemplazan a los obsoletos A-4 Skyhawk retirados en 2016, representan un avance significativo para la FAA, que había perdido capacidad de combate supersónico tras la desprogramación de los Mirage en 2015.

Sin embargo, el acuerdo incluye una cláusula de uso final impuesta por el Departamento de Estado de EE.UU., que prohíbe explícitamente el empleo de los F-16 contra el Reino Unido o cualquier otro aliado estadounidense. Esta restricción fue confirmada por fuentes del Ministerio de Defensa argentino en octubre de 2024, según reportes de medios como Infobae y La Nación, y también fue mencionada en posts en X por analistas de defensa. La cláusula forma parte de las condiciones estándar del programa de Ventas Militares Extranjeras (FMS, por sus siglas en inglés), que regula las transferencias de armamento estadounidense y busca garantizar que el equipo no sea usado en contra de los intereses estratégicos de EE.UU. o sus aliados.


