Brasil tiene una tradición política que incluye al cine como herramienta vital en la guerra cultural. El Cine Novo de Glauber Rocha y Nelson Pereira dos Santos en los años ‘60, Pra Frente Brasil en 1982, Ciudad de Dios en 2002, Marighella en 2019 y las más recientes Ainda estou aqui (2024) y El agente secreto (2025) son filmografías y películas consagradas que describen la pobreza, la marginación, la extensa dictadura y sus consecuencias hasta el presente. Pero ahora es la extrema derecha la que decidió sumarse con un estreno en vísperas de las elecciones presidenciales de octubre. Un producto polémico y en las antípodas ideológicas que retrata la llegada al gobierno de Jair Bolsonaro en 2018 como un redentor.
Dark Horse, una coproducción con Estados Unidos, se habría pagado con fondos sospechados de corrupción. Por esta obra, Flávio, el hijo del expresidente y candidato que competirá con Lula en los comicios, quedó salpicado por distintas denuncias de medios y hasta viejos aliados en un documental: La verdadera historia del hijo mayor, estrenado en la plataforma ICL Noticias el jueves pasado. El financiamiento de la ficción que ensalza la figura del expresidente condenado por golpista, se atribuye a Daniel Vorcaro, un multimillonario detenido por el megafraude de su banco Master y vinculado al clan Bolsonaro.
En mayo pasado, la productora de la película GOUP Entertainment, declaró que, “entre la docena de inversores que financian el largometraje Dark Horse, ni un solo centavo proviene del Señor Daniel Vorcaro, Banco Master, ni de ninguna otra empresa bajo su control corporativo”.
El rol protagónico del exmilitar fue concedido al actor estadounidense Jim Caviezel. Su antecedente más notorio es la interpretación que hizo de Jesús de Nazaret en la película La pasión de Cristo (2004) que en 2027 tendrá su secuela con La resurrección de Cristo, ambas dirigidas por Mel Gibson.
Caviezel da con el perfil para el protagónico de Bolsonaro en Dark Horse. Igual que el expresidente, tiene una postura antivacunas y adhiere a teorías conspirativas como la de QAnon, un clásico de la extrema derecha en EE.UU. Transformado en un movimiento, participó en la toma del Capitolio el 6 de enero de 2021. Sus integrantes creen que Trump es un salvador que lucha contra Satanás y redes de pedofilia de una élite global. Un contrasentido notorio que extrapola las sospechas y denuncias contra el presidente estadounidense, involucrado en el caso Epstein.
El reparto en los principales papeles se completa con los actores brasileños Marcus Ornellas como Flávio Bolsonaro y Sergio Barreto como su hermano Carlos, más el estadounidense Eddie Finlay como Eduardo, hoy instalado en Southlake, Texas, bajo la protección de Trump, que considera a los integrantes del clan sus aliados políticos. A Michelle Bolsonaro, la esposa del expresidente, la interpreta en el filme la norteamericana Camille Guaty. El director es el estadounidense de origen iraní Cyrus Nowrasteh, conocido por sus producciones de connotaciones político-religiosas. Entre sus obras se encuentran La lapidación de Soraya M., El joven mesías y Secuestro internacional.
El autor del guion permite comprender hasta dónde llega el objetivo de la película tributo a Jair Bolsonaro. Lo escribió Mario Frias, ex actor de series televisivas, actual diputado federal del Partido Liberal por San Pablo y ex secretario de Cultura especial durante el gobierno del presidente de ultraderecha (2018-2022). Su designación en aquel momento despertó una andanada de críticas por su ineptitud para el cargo.
El rodaje de Dark Horse se hizo en Brasil, Estados Unidos y México. Durante su realización, la película con diálogos en inglés provocó una serie de conflictos con el personal contratado. El Sindicato de Artistas de San Pablo (Sated-SP) recibió quince denuncias de extras que participaron en el filme. La presidenta del gremio, Rita Teles, llevó el caso al Ministerio de Trabajo y Empleo por la gravedad de lo que llamaron condiciones laborales “humillantes”: agresiones del personal de seguridad, retrasos en los pagos, comida en mal estado, uso restrictivo de los baños y la confiscación de teléfonos celulares.
Además, el tema musical Survivor incluido en la película, motivó que la cantante Beyoncé presentara una demanda por su utilización indebida sin autorización. En 2001 fue lanzado al mercado por el grupo Destiny’s Child, que la intérprete formaba con Anthony Dent y Mathew Knowles. No en vano se habría elegido esa canción que en español significa sobreviviente. Bolsonaro es retratado en esa condición durante Dark Horse, por el atentado que sufrió en plena campaña presidencial.
Recibió una cuchillada en el abdomen el 6 de septiembre de 2018 en Juiz de Fora, Minas Gerais. Ese ataque provocó que incrementara sus adhesiones políticas camino a las elecciones. Adelio Bispo, el hombre que intentó asesinar a Bolsonaro, fue declarado inimputable y actuó solo, según la Policía Federal, que cerró el caso después de una segunda investigación en 2024. El expresidente siempre acusó a la izquierda de lo que pasó.
Durante aquel ascenso del militar al gobierno de Brasil, el director y realizador argentino de documentales, Andrés Sal Lari, filmó El Odio, una película que describe cómo se inoculó el virus del neofascismo en la sociedad brasileña con el arribo de Bolsonaro al Planalto.
“Dark Horse me hace recordar a 2003, cuando George W. Bush y su gabinete de halcones no lograban que la opinión pública mundial apoyara su aventura en Irak. Argumentaban —por lo menos públicamente— que había un conflicto con el relato, no con los hechos; entonces pagaron cientos de millones de dólares a varias empresas de relaciones públicas para que nos pudieran convencer acerca de la legitimidad de aquella invasión. Yo pensaba entonces que, por más millones de dólares que gastaran en propaganda, no iban a lograr revertir la realidad, y no lo lograron. Pasadas las décadas, lo que pensaba o veía cambió y esos mismos factores de poder sí lograron alterar realidades; vaya que lo hicieron.
Medios, redes, cine, la batalla por nuestras mentes y nuestros corazones es la de siempre. Ahora el clan Bolsonaro enfrenta el mismo problema que Bush-Cheney-Rumsfeld en 2003: tienen un problema con los hechos, con su fascismo, no con el relato.
Si logran alterar esa realidad apoyados por esta película, lo sabremos ahora en octubre”.
Dark Horse recibió más del doble del presupuesto que El agente secreto, dirigida por Kleber Mendonça Filho y protagonizada por Wagner Moura. Fue nominada a cuatro premios Óscar en 2026. El público dirá si la película que complicó la campaña electoral de Flavio Bolsonaro se transforma en un fiasco de taquilla o recibe algún discreto premio. Seguramente no quedará en la historia más rica de la filmografía brasileña.
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