Un nuevo desafío que circula en redes sociales encendió una alerta por los riesgos a los que puede exponer a los niños y los adolescentes. Se trata del denominado “Desaparecer 48 horas”, también difundido como “Desaparecé challenge” o “48 hour challenge”.
Según advierte la Fundación Grooming Argentina, la propuesta consiste en que los adolescentes se ausenten de sus casas durante dos días, sin avisar a sus familias y sin dejar rastros. El objetivo del reto es que la búsqueda se vuelva viral y que los familiares realicen denuncias que posteriormente lleguen a los medios.
Dentro de la lógica del desafío, cuanto más se difunde la búsqueda, más “puntos” obtiene quien participa. De esta manera, una situación que para el adolescente puede presentarse como un juego o una búsqueda de reconocimiento puede terminar generando una situación de riesgo real.

La información puede quedar expuesta cuando una búsqueda se viraliza: fotografías, nombres, escuela, ubicación y otros datos personales del adolescente pueden comenzar a circular públicamente, información que eventualmente puede ser aprovechada por terceros. Algunos adolescentes pueden estar buscando reconocimiento o intentando enviar un mensaje a su entorno, y advierte que esa necesidad afectiva puede ser detectada y explotada por personas con intenciones perjudiciales.
El riesgo de la manipulación
El desafío puede abrir una posibilidad de contacto entre adolescentes vulnerables y adultos que intenten manipularlos. Grooming Argentina advierte que una persona adulta que ya esté intentando manipular a un adolescente podría utilizar el reto como pretexto para proponerle “desaparecer” y encontrarse con él.

A esto se suma el aislamiento buscado por el propio desafío, porque la consigna de cortar el contacto implica alejarse de los adultos de confianza, justamente quienes podrían intervenir ante una situación de peligro.
Recomendaciones: qué hacer y qué NO hacer
Frente a la circulación de este tipo de contenidos se recomienda no reproducir el reto paso a paso ni mostrar sus hashtags, ya que hacerlo contribuye a aumentar su difusión. También se aconseja no difundir búsquedas que no hayan sido verificadas, especialmente cuando pueden quedar expuestos los rostros y datos personales de niños, niñas y adolescentes.
Grooming Argentina plantea además la importancia de no culpabilizar a las víctimas, ya que detrás de una conducta de este tipo puede existir una necesidad afectiva o una situación de manipulación activa.
En el ámbito familiar, la recomendación es conversar sobre los desafíos que circulan en redes sociales y sus riesgos, sin reproducirlos ni explicar cómo funcionan. También resulta importante validar las emociones, escuchar y acompañar sin juzgar, además de prestar atención a cambios repentinos en la conducta.
Ese desafío volvió a ganar visibilidad en Argentina durante las últimas semanas y ya generó alertas y casos oficiales. Más allá de los peligros propios de que un menor permanezca solo y fuera de su entorno habitual, el reto en sí propicia de riesgos vinculados con la explotación sexual, la manipulación y el aislamiento.
Por eso, ante la desaparición de una niña, niño o adolescente, la recomendación difundida es actuar de inmediato y llamar al 911, sin esperar a que transcurra determinado período de tiempo.



