VIVIR SOBRE RUEDAS – Medio nacional se hace eco de la creatividad de una pareja de Ushuaia para campear la crisis de la pandemia

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Un medio nacional se hizo eco de la forma muy particular que encontró una joven pareja, residente en Ushuaia, para hacer frente a la crisis que les generó la pandemia de Covid-19, al dejar sin trabajo a ambos. 30 fotos

Según consigna https://www.lanacion.com.ar/, jaqueada laboralmente por la pandemia, una joven pareja que reside en Ushuaia se mudó a vivir a un colectivo que adquirieron en Buenos Aires con los ahorros que le quedaban, para campear la crisis en la que quedaron sumidos tras perder el trabajo.

Se trata de Cecilia y Víctor, quienes trabajaban en la capital fueguino, en actividades relacionadas con el Turismo (ella como camarera y él en la navegación de barcos), pero a raíz de la pandemia quedaron fuera del sistema laboral y, para achicar costos, decidieron abandonar el cómodo departamento de dos pisos, con balcón, calefaccionado por loza radiante, que alquilaban.

Ante la falta de opciones en materia de vivienda, resolvieron comprar un colectivo y convertirlo en su casa. Para ello debieron vender un auto que tenían pero tampoco fue tan sencillo porque “en Ushuaia no existen los colectivos como el que ellos buscaban y la única solución era comprarlo y trasladarlo desde Buenos Aires”, comentaron.

Al final consiguieron, en Buenos Aires, un colectivo “por $800 mil pesos”, pero ello implicó “otro problema” que consistió en trasladarlo a Ushuaia, en un contexto de variadas restricciones, producto de la pandemia.

Recién el 18 de octubre del 2020, “después pues de tanto esfuerzo y sacrificio logramos ingresar nuestra futura casa a la ciudad”, expresaron Víctor y Cecilia, quien señalaron que a partir de entonces se embarcaron en “otro desafío: acondicionar, con nuestras propias manos, el colectivo” para que les sirve de hogar.

“Lo primero que hicimos fue construir el sector de la cama y con eso listo empezamos a ir a dormir al colectivo”, contaron, para señalar que, antes estuvieron alojados en la vivienda “de unos amigos” que, con mucha generosidad, los bancaron mientras habilitaban algún espacio en lo que sería su casa móvil.

Posteriormente, proveyeron al rodado de un sistema de agua, colocaron la cocina y pudieron empezar a comer en el colectivo.

“Con una salamandra (estufa a leña) tratábamos de mantenernos lo más calentitos posible, pero no era suficiente con eso solo ya que, por la noche, al momento de acostarnos solo duraba dos horas encendida y se apagaba”, relataron.

“Con la llegada de los días más cálidos y la posibilidad de terminar con la instalación de la ducha, pudieron volver a acomodarse dentro del bus”, consigna el medio nacional que se hizo eco de la situación de la joven pareja, resaltándose que “los trabajos y refacciones dentro del colectivo continúan a toda marcha, siempre según la disponibilidad de tiempo de la pareja”.

La buena noticia es que, actualmente, “con la reactivación del turismo local, ambos consiguieron trabajo nuevamente”, por lo que “están fuera de casa durante el día y, por la tarde, cuando finaliza la jornada laboral, llegan al bus para seguir con su acondicionamiento”.

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