Ramón Ángel Abregú recuperó la libertad luego de que el Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego declarara prescripta la pena que cumplía por el crimen de Eva Azulina Falcón, ocurrido en Río Grande en el año 2000.
La decisión fue adoptada por mayoría, con tres votos a favor y uno en contra, y permitió que Abregú saliera este miércoles de la Unidad de Detención. La medida extingue la posibilidad de continuar ejecutando la pena, pero no deja sin efecto la condena dictada en su contra.
El crimen ocurrió el 23 de enero de 2000. Eva Falcón, que estaba embarazada, fue atacada a balazos y buscó refugio en la clínica Cemep, donde finalmente fue asesinada.
Abregú fue condenado ese mismo año a 20 años de prisión por homicidio simple en concurso ideal con aborto y tenencia de arma de guerra sin autorización. En aquel momento todavía no estaba incorporada al Código Penal la figura agravada del femicidio.
El 15 de febrero de 2001 escapó del establecimiento de detención de Margen Sur, cuando llevaba cumplido poco más de un año de la condena. Desde entonces permaneció prófugo hasta el 17 de octubre de 2023, cuando se presentó voluntariamente en los Tribunales de Campamento YPF y solicitó su libertad al considerar que la pena ya había prescripto.
En una primera instancia, la Justicia rechazó el planteo y estableció que debía continuar detenido hasta completar la condena. Uno de los argumentos centrales era que la fuga constituía un delito continuado y que, por lo tanto, interrumpía el plazo de prescripción.
Sin embargo, luego del cierre de la causa por la evasión y de una nueva presentación de la defensa, el caso volvió a ser analizado por el máximo tribunal provincial. Finalmente, el Superior Tribunal consideró cumplido el plazo legal y ordenó su liberación.
Tras la reaparición de Abregú, los hijos que tuvo con Eva Falcón solicitaron ante la Justicia una prohibición de acercamiento hacia ellos y sus familias.


