Entre las semanas epidemiológicas 1 y 15 de este año, se registraron en Argentina 109 casos de leptospirosis (45 confirmados y 64 probables) sobre 956 notificaciones.
La tasa de incidencia actual es de 0,23 casos por cada 100.000 habitantes, lo que representa un aumento del 28% respecto al mismo período de 2025.
Este incremento se concentra en las regiones NEA y Centro, con alzas del 89% y 31% respectivamente.
El 78% de los casos corresponde a varones y la mediana de edad es de 38 años, con la mayor carga entre los 20 y los 49 años (67% del total).
Este patrón sugiere una exposición vinculada a actividades laborales y condiciones ambientales de riesgo, como el contacto con agua contaminada o reservorios animales, lo que refuerza la necesidad de estrategias de prevención diferenciadas.
En cuanto a la leptospirosis canina, se notificaron 32 casos confirmados (27% menos que en 2025).
La región Centro concentra el 81% del total nacional, encabezada por Buenos Aires con 23 casos.
En humanos, Centro acumula 86 casos (confirmados y probables), principalmente en Santa Fe (39), Buenos Aires (28) y Entre Ríos (15); le sigue el NEA con 15 casos, siendo Misiones (8) y Corrientes (5) las más afectadas.
La leptospirosis es una zoonosis bacteriana transmitida por contacto con orina de animales infectados, especialmente roedores.
En Argentina, el principal riesgo se da por exposición prolongada a agua y barro durante inundaciones, y en áreas urbanas por deficiencias en saneamiento que favorecen la proliferación de roedores.
El Ministerio de Salud, a través del ANLIS Malbrán, coordina la Red Nacional de Laboratorios para el diagnóstico y trabaja con SENASA y Ambiente en medidas integrales para reducir la transmisión.


