El trabajo analiza tres ecosistemas de agua dulce, el río Rasmussen, el lago Despreciado y la laguna El Cura, con el objetivo de determinar cómo ingresa el mercurio al ambiente, cómo circula entre los organismos y de qué manera puede acumularse a medida que avanza por la cadena alimentaria.
La investigación es desarrollada por el biólogo Francisco Quesada, vinculado al Centro Nacional de Investigación en Ríos, Invasiones y Sistemas (IRIS), y forma parte de un proyecto científico financiado en Chile a través de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).
Las mayores concentraciones se encontraron en truchas
Uno de los principales hallazgos corresponde a las muestras de dos especies introducidas, la trucha arcoíris (Oncorhynchus mykiss) y la trucha café (Salmo trutta).
En las truchas arcoíris se registraron concentraciones de mercurio de entre 76,97 y 1.117 microgramos por kilogramo, con un promedio de 304 microgramos por kilogramo. En las truchas café, los valores oscilaron entre 38,79 y 5.909 microgramos por kilogramo, con un promedio de 412 microgramos por kilogramo.
La diferencia entre los valores máximos y los promedios muestra que las concentraciones no son uniformes entre los ejemplares analizados. El valor más elevado correspondió a una trucha café y alcanzó casi seis veces el umbral de un miligramo por kilogramo, utilizado como referencia máxima en algunas normativas para determinadas categorías de pescado. La comparación, sin embargo
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