El Tribunal de Juicio en lo Criminal del Distrito Judicial Sur condenó este miércoles a Marcelo Damián Guzmán a tres años de prisión en suspenso, al considerarlo autor material y penalmente responsable de lesiones graves agravadas por el vínculo y por haber sido cometidas en un contexto de violencia de género contra su entonces esposa, Carla Kirstein.
La condena al exrelator de juez Ernesto Löffler (integrande del Superior Tribunal de Justicia de Tierra del Fuego), corresponde a un hecho ocurrido aproximadamente a mediados de mayo de 2021, en Ushuaia. Los jueces también le impusieron el pago de las costas del proceso.
La pena quedó por debajo de los cinco años de prisión solicitados por la fiscal de Género, Paula Schapochnik, durante los alegatos de esta mañana. La Defensa, a cargo de Gabriel Ortega, había pedido la absolución por considerar que no existían certezas suficientes para acreditar su responsabilidad.
Antes del veredicto, Guzmán pronunció sus últimas palabras, ratificó lo expresado por su abogado y sostuvo su inocencia.
Además de la pena en suspenso, el Tribunal le impuso reglas de conducta durante tres años. Deberá comunicar al Tribunal de Ejecución cualquier cambio de residencia, someterse al cuidado del Patronato, abstenerse de consumir estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas.
También tendrá prohibido acercarse o mantener contacto por cualquier medio con Kirstein. La sentencia establece esa restricción sin perjuicio del régimen de comunicación que determine el fuero competente respecto de la hija que tienen en común.
El juicio había comenzado el viernes 16 de octubre. Durante la primera audiencia declaró la denunciante y también su hija mayor, Hanna, quien describió una convivencia marcada por el silencio y recordó discusiones en las que Guzmán insultaba a su madre.
La joven aclaró que no había presenciado agresiones físicas, aunque relató haber visto moretones grandes, de color violeta oscuro, en los brazos, muñecas y cadera de Kirstein. Según contó, su madre los atribuía a situaciones ocurridas en el gimnasio o durante su trabajo. “El ánimo de mamá no se veía bien”, expresó.
En aquella primera jornada, Guzmán optó por no declarar ante los jueces. Se incorporó por lectura una declaración anterior, en la que rechazaba las acusaciones y atribuía las marcas a accidentes domésticos y caídas sobre el hielo.
Otro de los puntos del proceso fue la prescripción de dos hechos que integraban la acusación original. La Fiscalía dejó planteada la reserva de recurrir esa decisión y pidió que constara en el acta que no retiraba la acusación por esos episodios, al sostener que la resolución todavía no estaba firme.
El Tribunal estuvo presidido por Rodolfo Bembihy Videla e integrado por Alejandro Pagano Zavalía y Maximiliano García Arpón. Los fundamentos de la sentencia se conocerán el miércoles 28 de octubre, a las 19.


