Durante el plenario de las comisiones del Senado que analiza la modificación del régimen de Zonas Frías, el senador santacruceño José María Carambia volvió a plantear una alternativa específica para el extremo sur del país: la creación de una “Zona Polar” que incluya a Santa Cruz y Tierra del Fuego.
Carambia sostuvo que la realidad energética de estas provincias no puede ser analizada de la misma manera que la de otras regiones del país. Mientras en zonas como Buenos Aires el consumo de gas puede reducirse con mayor facilidad, en la Patagonia austral la calefacción constituye una necesidad básica durante buena parte del año.
“Nosotros, si no tenemos gas las 24 horas en la casa, nos cagamos de frío. Y es literal”, afirmó el senador durante su intervención.
El legislador utilizó como ejemplo el impacto que podría tener la modificación del esquema tarifario sobre una familia santacruceña. Señaló que un hogar que actualmente paga alrededor de $315.000 podría pasar a afrontar una factura cercana a los $500.000, planteando que, aunque la modificación no sea presentada formalmente como un aumento de tarifas, el efecto sobre el bolsillo de los usuarios podría terminar siendo similar.
La propuesta de Carambia apunta a establecer un tratamiento todavía más específico que el régimen de Zona Fría. Su proyecto contempla para Santa Cruz y Tierra del Fuego una bonificación adicional del 70% sobre los cuadros tarifarios plenos establecidos por ENARGAS, además de la exención del IVA para los usuarios residenciales de gas natural por redes y gas propano.
El planteo parte de una particularidad geográfica y climática: la Patagonia austral no solamente es una región fría, sino una de las zonas habitadas más australes del planeta, con una dependencia estructural del gas para calefaccionar los hogares.
Carambia también cuestionó que las modificaciones tarifarias sean discutidas bajo parámetros generales y sostuvo que Santa Cruz y Tierra del Fuego deberían tener un reconocimiento energético propio.
La discusión por la “Zona Polar” se da mientras el Senado debate la reforma del régimen de Zonas Frías, una iniciativa que ya generó resistencia entre legisladores patagónicos debido a los cambios propuestos sobre el esquema de subsidios. El planteo de Carambia busca introducir una alternativa específica para las dos provincias más australes del país.
La idea de fondo es sencilla: para una familia de la Patagonia austral, el gas no es un consumo que pueda elegirse reducir sin consecuencias. Es calefacción y, durante el invierno, una necesidad básica.


