El epicentro se ubicó a aproximadamente 2.493 kilómetros al este-sudeste de Ushuaia.
De acuerdo con los datos difundidos, el movimiento alcanzó una magnitud de 6,2 Mww, una medida utilizada para caracterizar la energía liberada por un terremoto.
El epicentro se localizó en la zona de las Islas Georgias y Sandwich del Sur, mientras que la profundidad calculada fue de 126 kilómetros.
Por la distancia existente respecto de Tierra del Fuego, el fenómeno se produjo a gran distancia de los principales centros urbanos de la provincia.
Uno de los datos destacados tras el movimiento sísmico es que no se originó un tsunami como consecuencia del terremoto. La ausencia de tsunami reduce de manera significativa las posibilidades de que un evento de estas características genere consecuencias sobre las costas alejadas del epicentro.
El sismo se produjo en una región caracterizada por una importante actividad tectónica, vinculada al contacto entre diferentes placas. Según la información difundida, el fenómeno estuvo relacionado con el proceso de subducción entre los bordes de las placas Sudamericana y Scotia.
La subducción ocurre cuando una placa tectónica se introduce por debajo de otra, generando acumulación y liberación de energía que puede producir movimientos sísmicos.
El fenómeno tuvo como referencia geográfica las Islas Georgias y Sandwich del Sur, territorio cuya soberanía es objeto de una disputa entre Argentina y el Reino Unido. Desde la perspectiva argentina, las islas forman parte del territorio nacional y se encuentran actualmente bajo administración británica.
El movimiento sísmico se registró durante la noche del 2 de septiembre, sin que se reportara la generación de un tsunami asociado al evento.
Por su profundidad de 126 kilómetros y la distancia de más de 2.400 kilómetros respecto de Ushuaia, el fenómeno tuvo su epicentro en una zona considerablemente alejada de Tierra del Fuego.


