La verdad es que maltratamos al Pabellón de diferentes modos y maneras. Pulverizamos el poco civismo que en algunos casos se conserva. Lo incorrecto se generaliza. Lo escribo con dolor; pero no puedo ni debo dejar que el presente estado de ignominia que sufre la Bandera Nacional sigue expresándose con la impropia naturalidad de la barbarie.
Son muchas las faltas, pero enumero las más graves, con la esperanza de aportar un grano de arena para cambiar esta triste realidad:
1) La Bandera de Ceremonia se desplaza apoyada sobre el hombro derecho del abanderado, con el paño desplegado hacia la derecha con el sol pleno en su frente, sujetada con cuidado por detrás con la misma mano derecha del abanderado. No se la lleva como una cosa en el aire.
2) Cuando se eleva a cuja permanecerá RECTA, sin inclinarla hacia adelante ni hacia un costado. La Bandera Nacional NO SE INCLINA ante nadie ni ante nada. ¡Por Dios! dejen de incrustarla en la ingle del abanderado.
3) Se lleva y sostiene en posición de descanso a la derecha del abanderado. Sin tener en cuenta si es diestro o siniestro.
4) Cuando está en cuja se sostiene solo con la mano derecha, la izquierda adoptará la posición de firme.
5) El tahalí se lleva cruzando el pecho desde el hombro izquierdo a la cadera lado diestro. Insisto: sin tener en cuenta si es diestro o siniestro.
Estimado lector, quizás Usted piense que exagero, pero no es así. Es una triste y penosa realidad.
Prof. Rubén Alberto Gavaldá y Castro


