Desde YPF ratificaron en las últimas horas la decisión de mantener el precio de los combustibles durante 45 días, pese al fuerte aumento internacional del petróleo y el gas.
«No vamos a hacer especulaciones. Cuando sube, sube; y cuando baja, baja. Solo trasladamos el impacto real de los costos», sostuvo Horacio Marín, que detalló que el contexto internacional, marcado por el conflicto en Medio Oriente y las restricciones en el estrecho de Ormuz, provocó un salto abrupto en las cotizaciones, con el barril pasando de alrededor de 70 a picos de 120 dólares.
En ese escenario, advirtió que aplicar ese incremento de forma directa habría afectado el consumo: «Era un ajuste demasiado grande, con riesgo de que la caída de la demanda fuera mayor que el beneficio en términos de costos«, explicó.
El titular de YPF remarcó que la empresa busca sostener una política de precios «previsible y transparente» y se definió como un «amortiguador» frente a la volatilidad internacional, absorbiendo parte del impacto. Como ejemplo, mencionó que otros segmentos, como el combustible para aviación, registraron subas más pronunciadas por las limitaciones en la oferta global. Además, aseguró que la política de la compañía no responde a especulaciones y que los precios acompañarán tanto las subas como las eventuales bajas del mercado, aunque aclaró que el escenario actual es excepcional.

Cuántos litros de nafta comprás hoy con un sueldo medio y cuántos antes de la era Javier Milei
La liberación de precios y la inflación modificaron el poder adquisitivo en el surtidor. Tras los sucesivos aumentos, la cantidad de litros de nafta que se adquieren con un salario promedio registró una fuerte caída inicial con la asunción de Javier Milei, seguida recientemente de una paulatina e incipiente recomposición.
Antes de la llegada del gobierno de Javier Milei, en noviembre de 2023, el salario privado registrado promedio en la Argentina permitía adquirir unos 1.654 litros de combustible. Este volumen de compra equivalía a poder llenar unos 32 tanques de 50 litros de capacidad para un vehículo estándar.
Tras el cambio de gestión y la consecuente devaluación y liberación de los precios en las estaciones de servicio, el poder de compra de los argentinos experimentó una profunda contracción, tocando su piso histórico a principios de 2024. En aquel momento crítico, el mismo sueldo medio apenas alcanzaba para comprar unos 674 litros, la marca de consumo más baja registrada desde el año 2010, según relevamientos privados.
La recuperación de los salarios y la caída reciente
Con el correr de los meses, la ecuación mostró ciertos signos de mejora. Gracias a una paulatina recomposición de salarios en el sector formal y a un abaratamiento relativo de los combustibles en términos constantes frente a la inflación, un sueldo promedio actual alcanza para adquirir en torno a 1.000 litros (es decir, unos 20 tanques llenos).
A pesar de este gran repunte si se lo compara con el piso de 2024, el escenario general sigue corriendo de atrás frente a los números previos al recambio presidencial. De acuerdo a un reciente informe elaborado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), «si se compara la capacidad de compra actual con la de noviembre de 2023, se obtiene que cayó un 48%».
Asimismo, el documento del IARAF advierte que el impacto del tenso contexto internacional encareció los precios nuevamente en las últimas semanas, provocando que «entre febrero y marzo de 2026, la capacidad de compra bajara un 17%».


