Las idas y vueltas del gobierno en este caso parecen ser más un problema de comunicación que de decisión, puesto que la elección de Santilli fue confirmada por los dos sectores del gobierno, es decir, por el ala karinista y la de Santiago Captuo.
Pero el anticipo de este medio incomodó a la Casa Rosada que ahora busca mantener el suspenso y vuelve a subir a la definición final al canciller.
En el gobierno se fastidian con las filtraciones a la prensa como en este caso la del ascenso de Santilli, que también había sido anunciado por otros periodistas. Los voceros del gobierno salieron a instalar como pudieron que la decisión se tomará entre Santilli y Quirno.


