Según un informe presentado ante las Naciones Unidas por la misión iraní en Nueva York, el régimen de los ayatollahs señala directamente a Argentina —y a su presidente Javier Milei— por haber apoyado los ataques militares de Israel contra instalaciones en Irán y por denunciar públicamente a Teherán. 
El documento critica el posicionamiento argentino en favor de lo que Irán considera “agresión del régimen sionista” y acusa al presidente Milei de respaldar acciones militares que, desde Teherán, califican de violaciones del derecho internacional.
Pese al rechazo explícito en la ONU, expertos y analistas destacan que esta inclusión no implica una declaración de guerra formal ni un compromiso de acciones armadas por parte de Irán contra Argentina, aunque se advierte sobre el aumento de tensiones y posibles riesgos diplomáticos o de seguridad. 
Este episodio se da en el marco de una política exterior argentina caracterizada por el apoyo explícito a Israel y Estados Unidos en sus posturas frente a Irán, una postura que ha generado fuertes críticas internas y preocupación por el impacto en la tradicional política de no alineamiento del país sudamericano.


