Donald Trump se reunió con el primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, en Nueva York en el marco de la Asamblea General de la ONU.
La reunión era esperada porque se produce en medio de las tensiones entre Estados Unidos y Gran Bretaña que incluye la supuesta revisión de Washington sobre la soberanía de las Islas Malvinas. En ese contexto, el premier laborista dijo en una breve rueda de prensa conjunta que abordaron el tema Malvinas entre los temas de la bilateral y los medios británicos remarcan que hizo una férrea defensa a la autodeterminación de los isleños.
«Hoy tuviste la amabilidad de permitirnos hablar sobre algunos temas relacionados con el comercio. Mencionamos las Malvinas. Y tuviste la amabilidad de escucharnos sobre esos temas», dijo Burnham sin dar más detalles. «La relación con Reino Unido está bien, ha mejorado sustancialmente. Nos cuidamos. Hemos hablado de comercio, de las Falklands. Ha sido genial», respondió Trump.
Al respecto, la BBC informó que Burnham salió fortalecido de su primer encuentro con Trump porque logró mantener un tono cordial con Trump. «La relación personal entre ambos aparece como un factor relevante para el vínculo bilateral, aunque persisten diferencias sobre asuntos estratégicos como las islas Chagos y las Malvinas, detalló el medio inglés.
Según el análisis del editor político de la BBC, Chris Mason, el mandatario estadounidense procuró mantener un tono amable y evitar enfrentamientos públicos, incluso cuando surgieron preguntas sobre temas sensibles para el Reino Unido.
«La actitud de Trump representó un alivio para el primer ministro británico, que sabe que los encuentros ante las cámaras con el presidente estadounidense pueden volverse imprevisibles», escribió Mason.
Para el análisis de la BBC, la impresión que dejó el encuentro es que el primer ministro cuenta ahora con una relación personal sobre la que puede construir el vínculo bilateral. Mason advirtió, sin embargo, que las diferencias no desaparecieron y que podrían reaparecer en futuras conversaciones. «Entre ellas se encuentran las posiciones de Trump sobre las islas Chagos y un intercambio privado sobre las islas Malvinas al que hizo referencia el primer ministro», planteó.

La cobertura que hizo de la bilateral el periódico The Guardian pone en el centro otro tema que toca de costado a la causa Malvinas. Se trata de la isla de Chagos que Gran Bretaña decidió entregar tras una larga disputa en tribunales internacionales.
En 2024 el acuerdo para transferir el archipiélago del Océano Índico a Mauricio incluye el atolón tropical de Diego García, una base de Estados Unidos que Reino Unido consideran crucial para la estabilidad de la región y que seguirá bajo dominio de Washington por 99 años. Por eso, Donald Trump consideró ese acuerdo como «un acuerdo terrible».
Esto genera el interrogante respecto a la tutela que Estados Unidos busca tener sobre las Islas Malvinas. Las Fuerzas Armadas temen que el giro malvinero de Milei sea la antesala para dejarle a Trump una base naval.
En esa línea, algunos días después del anuncio del Presidente se confirmó la presencia de soldados estadounidense en la base de Ushuaia que realizan ejercicios en territorio argentino sin la autorización del Congreso.
En el Gobierno tenían la expectativa de lograr un encuentro con Trump pero el presidente de Estados Unidos optó por priorizar el vínculo con los ingleses y ahora esperan un encuentro informal en el marco de la cumbre del Escudo de las Américas.
Allí, fiel a su estilo ambiguo Trump dijo que «Estados Unidos los apoya (a los argentinos). He respaldado a algunos de ustedes y tuvieron grandes victorias electorales… tuvimos una gran victoria en Argentina». «Lo que pueda hacer por ustedes lo haré, felicitaciones por el gran trabajo», finalizó.


