Una de las primeras medidas de la intervención del Puerto de Ushuaia fue la eliminación de la página oficial del calendario de arribos de cruceros y buques antárticos, información que hasta este martes estaba disponible para ser consultada por el público en general.
La medida genera serias dudas de la transparencia con la que se pretende manejar el Puerto desde Nación.
Cada buque que atraca en el puerto paga un canon además de los servicios adicionales de los que hace uso. Los ingresos del puerto provienen de estos pagos. Sin control de los buques que ingresan es prácticamente imposible conocer la magnitud de esos ingresos y mucho menos el destino que se les da.
Por otro lado, los vecinos y vecinas de Ushuaia ya no podrán saber con antelación las recaladas previstas para los próximos días y meses, dificultando o imposibilitando la debida preparación de comercios, tiendas y servicios turísticos para recibir a los visitantes.
La intervención de Nación comienza con medidas polémicas a las que se suma la prohibición de ingreso a sus puestos laborales a la mayoría de los trabajadores de la terminal portuaria.


