La intervención había sido coordinada entre el Municipio y la DPE para avanzar con los reclamos de vecinos de distintos sectores que todavía no cuentan con tendido eléctrico, un servicio esencial para mejorar sus condiciones de vida.
La suspensión se produjo apenas un día después de una reunión con vecinos autoconvocados, en la que participaron autoridades municipales, la legisladora provincial Gisela Dos Santos, representantes de la Delegación de Gobierno y referentes de la DPE.
Durante ese encuentro se había planteado la necesidad de articular soluciones concretas y avanzar con los trabajos pendientes. Sin embargo, la medida de fuerza de los trabajadores del organismo provincial, motivada por reclamos salariales y laborales, terminó frenando las tareas previstas.
Por ahora, los trabajos quedaron suspendidos y los vecinos siguen esperando una respuesta. El conflicto gremial vuelve a impactar sobre una intervención destinada a atender una demanda concreta de la comunidad.
La situación deja en evidencia la necesidad de encontrar una salida que permita atender los reclamos laborales sin seguir postergando a quienes todavía esperan tener electricidad en sus hogares.


