La obra contempla la incorporación de vestidores, duchas, sanitarios y espacios accesibles, además de un ascensor grúa para piscinas, destinado a facilitar el ingreso al agua de personas con discapacidad y adultos mayores que requieran asistencia.
La primera etapa demandaría una inversión estimada en $85 millones y tendría un plazo de ejecución de aproximadamente cinco meses, a partir de la firma del contrato.
La planificación busca que el complejo pueda continuar funcionando mientras avanzan los trabajos, utilizando de manera progresiva los distintos sectores disponibles. Para esta nueva etapa ya fue demolida la estructura existente en el área donde se levantará el edificio, mientras comenzaron tareas de reacondicionamiento en el segundo sector.
El proyecto surge, entre otros factores, del movimiento registrado durante la temporada 2026. Entre el 15 de enero y el 31 de mayo, las Termas recibieron casi 1.000 personas aranceladas, a las que se sumaron unas 600 personas vinculadas a propuestas de turismo social.
Dentro de ese último grupo hubo 160 niños, niñas, adolescentes y jóvenes con discapacidad junto a sus familias, 140 personas mayores y 160 integrantes de distintas fundaciones de Ushuaia y Río Grande.
Desde el Municipio señalaron que el objetivo es mejorar la prestación del servicio, ampliar la accesibilidad y acompañar la demanda que comenzó a generar el complejo, que además de funcionar como atractivo turístico adquirió un componente de turismo social.
La iniciativa contempla una readecuación progresiva de las instalaciones y busca sostener el funcionamiento de las Termas durante la ejecución de las obras.
DEL LAGO NOTICIAS


