La eliminación de subsidios al gas en Tierra del Fuego, dispuesta por el Gobierno nacional a través de la Resolución 101/2026 de la Secretaría de Energía de Argentina, generará fuertes aumentos en las facturas del servicio durante 2026. Según estimaciones, las boletas podrían registrar incrementos de entre el 40% y el 120%, especialmente en los meses de mayor consumo.
Uno de los cambios más importantes es la eliminación de la Tarifa Social, que a partir de marzo dejará de aplicarse para los usuarios que recibían ese beneficio. La decisión impactará principalmente en hogares de ingresos bajos y medios que dependen del gas para calefacción durante el invierno.
Además, el Gobierno implementó un nuevo esquema de subsidios que exige a los usuarios inscribirse en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE) para mantener algún tipo de ayuda estatal. El sistema establece criterios más estrictos, vinculados a los ingresos familiares, propiedades y otros bienes declarados.
Desde distintos sectores de la provincia también cuestionaron el nuevo modelo de cálculo del consumo subsidiado. Señalan que el esquema no contempla adecuadamente las bajas temperaturas de la Patagonia, ya que toma como referencia parámetros climáticos más cercanos a la región central del país.
En este contexto, referentes políticos y sociales de Tierra del Fuego advirtieron que el gas no es un lujo en la provincia, sino una necesidad básica para afrontar el clima durante gran parte del año. Por ese motivo, impulsan en el Senado iniciativas para revisar o derogar las normativas que eliminaron los subsidios.
La preocupación se centra especialmente en el impacto que podrían tener las nuevas tarifas durante el invierno, cuando el consumo de gas se incrementa de manera significativa en los hogares fueguinos.


