En la carrera hacia los próximos comicios, el presidente Javier Milei ratificó que ya tiene definido a su compañero de fórmula para disputar la reelección presidencial, y a la espera de que surja una danza de nombres, hay algunos que empiezan a ser descartados.
En una entrevista brindada al Diario de Río Negro, el libertario primero optó por mantener el misterio. «Tengo definido mi compañero de fórmula para el año que viene, pero prefiero reservarme el nombre por el momento», reveló.
La definición reavivó de inmediato las especulaciones sobre quién ocupará un casillero clave, sobre todo al dejar virtualmente descartadas a las figuras que hasta hace poco sonaban con mayor fuerza en el tablero político.

Quién puede ser el candidato a vicepresidente de Javier Milei
Por un lado, la relación con la actual vicepresidenta, Victoria Villarruel, se encuentra atravesada por una profunda interna que alega cualquier posibilidad de fórmula compartida para un nuevo mandato. De hecho, hay rumores que indican que la titular del Senado podría presentarse en una lista opositora.
Por el otro, recientemente Patricia Bullrich expresó públicamente su deseo de competir por la presidencia, aunque supeditando esa aspiración para después de un eventual segundo mandato de Milei, lo que también la margina de la fórmula inmediata. Con estas dos opciones fuertes prácticamente fuera de carrera, el secreto mejor guardado del mandatario genera máxima expectativa en el oficialismo.
De esta manera, el nombre podría salir del riñón libertario, con alguno de los pocos dirigentes de La Libertad Avanza (LLA) que quedaron en el Gobierno; o bien algún aliado.
En el mismo reportaje, el jefe de Estado aprovechó para ratificar las prioridades electorales del oficialismo y volvió a cargar contra el sistema de primarias, insistiendo en la necesidad de borrarlas del calendario por el peso que implican para las cuentas públicas.
«Desde incluso antes de ser Presidente estoy en contra de las PASO. No cumplen ninguna función real más que gastar la plata del contribuyente en internas privadas de los partidos que deberían resolver puertas adentro, y como si esto fuera poco le cuestan al pagador de impuestos 250 millones de dólares al año. Nuestra vocación es eliminarlas y esperamos que el Congreso acompañe», sentenció el mandatario, endureciendo su postura frente al esquema electoral vigente.


