Quién es Julio, el chozno de Manuel Belgrano

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El hombre es descendiente directo de Pedro Rosas y Belgrano, hijo del creador de la bandera.

Este lunes se conmemoró el Día de la Bandera, a 202 años del fallecimiento del General Manuel Belgrano. De acuerdo a la historia que nos enseñaron en la escuela sobre el creador de la bandera, el prócer era soltero y no tenía hijos, pero esto no es así.

“Soy la quinta generación. El abuelo de mi abuelo era hijo de Manuel Belgrano”, contó Julio en diálogo con el medio cordobés El Doce.

Si bien Manuel Belgrano nunca se casó tuvo dos hijos, uno de ellos fue con Josefa Ezcurra, cuñada de Juan Manuel de Rosas. No está claro si Pedro Rosas y Belgrano llegó a conocer a su padre biológico, y después fue adoptado por el caudillo bonaerense, por lo que portó también su apellido. De él desciende Julio.

La segunda hija del prócer es Manuela Mónica Belgrano, hija de María Dolores Helguero y Liendo, con quien Belgrano estuvo comprometido pero jamás llegó a casarse.

La existencia de ambos no se mostró en los libros hasta los últimos 20 años. Según Julio, esto se debe a que los historiadores “siempre hacen aparecer a nuestros próceres para el bronce: todos son castos, puros e inmaculados”.

“En realidad eran seres humanos, como cualquiera de nosotros, que tenían grandes virtudes y un gran amor por la patria”, reflexionó.

Las “dificultades” de ser familiar de Manuel Belgrano
El entrevistado contó que la omisión de una parte de la historia personal del creador del pabellón patrio le generó varias discusiones a lo largo de su vida.

De hecho rememoró que en el colegio primario le comentó a una maestra que era descendiente de Belgrano y esta lo trató de “mentiroso” ya que según la historia oficial “Belgrano no había tenido hijos”.

También reveló que su hijo se llama igual que el prócer y que “no se lo perdona”. “El primer día de clases en un colegio nuevo la profesora de Geografía le preguntó cómo se llamaba. Cuando le dijo Manuel Belgrano, ella le contestó: ‘no te hagas el vivo y decime cómo te llamas’. Después de que volvió a insistir, lo mandó a la dirección”, narró, entre risas.

Más allá del lazo sanguíneo, Julio sostuvo que admira a su antepasado por su obra y, al ser consultado sobre qué hace falta para que haya “más Belgranos”, contestó: “Habría que pensar más en la patria, el país, la gente y no mirarnos el ombligo. Hay que tener mucha vocación para dar y no pretender solamente recibir”.

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