En medio de la intervención del puerto de Ushuaia y entre serias dudas acerca de las motivaciones del Gobierno nacional para tomar esa medida, aterrizó en Ushuaia un avión oficial del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
La aeronave permaneció dos días en Buenos Aires y luego voló a la capital fueguina sin comunicación del Gobierno Nacional ni de los organismos de defensa argentinos encargados de dar los permisos para este tipo de casos.
Sin injerencia de la Provincia para permitir o denegar el arribo de aviones oficiales de países extranjeros, crece la preocupación por la falta de información y se desconocen los motivos de este aterrizaje. Tampoco se sabe la identidad de sus ocupantes.
Existen además dos vuelos privados que salieron desde San Fernando hacia Ushuaia sobre los que tampoco se tiene más información.
El puerto de Ushuaia además de ser uno de los más importantes en materia turística es un punto clave para la entrada a la Antártida. En este sentido tiene un rol estratégico como principal centro logístico, turístico y científico para el continente blanco, convirtiéndose en un sitio fundamental para la defensa de la soberanía argentina.
El arribo de este vuelo y el hermetismo con el que Nación está manejando el tema genera serias preocupaciones y se da en contexto donde hay hipótesis de un acuerdo Milei Trump para entregar el control del puerto fueguino a la potencia del norte.


