Durante una entrevista en el programa Chulengo Play, el mandatario reconoció que la primera apertura del predio generó cuestionamientos por el estado de las instalaciones y los servicios disponibles. Sin embargo, explicó que aquella etapa respondió a la necesidad de comenzar a recuperar el uso público del lugar mientras avanzaban las gestiones administrativas y legales sobre el recurso termal.
Las mejoras previstas para el complejo
Harrington explicó que, con el nuevo cuadro tarifario aprobado, se abre la posibilidad de organizar una serie de intervenciones destinadas a mejorar progresivamente las instalaciones. Entre los trabajos mencionó el acondicionamiento del primer piletón, la incorporación de baños y vestuarios, y la adaptación de una sala destinada a primeros auxilios, considerada necesaria para brindar mayor seguridad a quienes concurran al predio.
También reveló que se están evaluando alternativas de suministro energético para extender las horas de funcionamiento durante el invierno, cuando las condiciones climáticas y la menor cantidad de luz natural representan dificultades adicionales.
En paralelo, señaló que continúan los estudios de suelo y las tareas vinculadas con el control del castor en los alrededores de la cuenca termal, además de trabajos generales de mantenimiento del espacio.
«¿Vamos a encontrar un hotel cinco estrellas mañana? No», expresó Harrington, al reconocer que la recuperación del complejo será gradual y que todavía queda mucho por desarrollar
El intendente aclaró que el objetivo inmediato es contar con instalaciones más adecuadas para los visitantes, sin generar expectativas de una transformación completa en el corto plazo.
Reconoció las críticas por la primera apertura Uno de los puntos abordados durante la entrevista fue el estado en el que se
encontraba el complejo cuando comenzó a recibir visitantes. Harrington explicó que existía una fuerte demanda de ingreso y que, incluso antes de su habilitación, algunas personas intentaban acceder por sectores no autorizados.
Según relató, esa situación generaba preocupación por la seguridad de quienes se acercaban a la zona, debido a las características del terreno y las dificultades para controlar los acceso.
El mandatario sostuvo que la apertura inicial también permitió mostrar las condiciones reales en las que se encontraba el predio y establecer un punto de partida para las futuras inversiones.
Como ejemplo de los riesgos existentes, recordó que personal de Defensa Civil debió intervenir para asistir a una familia que había ingresado por un sector no habilitado y terminó extraviándose.
Un proyecto que contempla inversiones privadas.
Más allá de las mejoras inmediatas, Harrington planteó que la intención es desarrollar las Termas del Río Valdez mediante un esquema que permita combinar la administración pública con inversiones del sector privado.
Explicó que el objetivo es mantener una zona destinada al uso público, bajo gestión municipal, y avanzar en el desarrollo de otros sectores mediante proyectos turísticos que puedan incorporar infraestructura y nuevos servicios.
La propuesta apunta a aprovechar el potencial de la cuenca termal, que según indicó comprende unas 40 hectáreas, para generar una actividad económica vinculada con el turismo y ampliar las oportunidades comerciales de Tolhuin.
En ese sentido, sostuvo que la recuperación de las termas no debe limitarse al funcionamiento de los piletones, sino convertirse en una herramienta para atraer visitantes y favorecer el movimiento económico de la ciudad.
Las obras apuntan a mejorar los servicios antes de ampliar el desarrollo turístico.
El mandatario explicó que el nuevo escenario permite planificar con mayor previsibilidad, aunque advirtió que la transformación del complejo requerirá tiempo, recursos y estudios técnicos.
Por el momento, no precisó una fecha de finalización para todas las mejora mencionadas durante la entrevista. Su planteo fue avanzar por etapas, comenzando por los servicios básicos y las condiciones de seguridad, para posteriormente evaluar proyectos de mayor envergadura.
Harrington insistió en que las termas deben convertirse en un atractivo turístico capaz de generar ingresos para Tolhuin, pero también en un espacio al que puedan acceder las familias fueguinas, los jubilados y los niños que participan de actividades recreativas.
La expectativa está puesta en que las intervenciones permitan superar las limitaciones que marcaron la primera apertura y ofrecer instalaciones más adecuadas, mientras se proyecta un desarrollo turístico de mayor alcance para los próximos años.


