El Gobierno ultimó los detalles del estruendoso operativo que prepara para la marcha del miércoles en el Congreso tras la trágica movilización pasada que dejó centenas de heridos y uno al borde de la muerte. En Casa Rosada adelantaron que habrá «sorpresas» en este operativo. «Estamos preparados para ir a la guerra».
Patricia Bullrich, ministra de Seguridad, mantuvo este martes una reunión en Casa Rosada con el titular de la SIDE, Sergio Neiffert, y su segundo, Diego Kravetz, para coordinar los detalles de un nuevo operativo de seguridad frente a la marcha de los jubilados que se desarrollará mañana frente al Congreso.
Según los informes, la movilización promete ser aún más masiva que la de la semana pasada, lo que ha llevado al gobierno a implementar nuevas medidas de control. El operativo de seguridad será similar al utilizado en la manifestación anterior, que involucró más de mil efectivos de la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura Naval y Policía de Seguridad Aeroportuaria.
En los pasillos de la Rosada hubo durante todo el día un hermetismo fuera de lo común sobre lo que se viene mañana. «No adelantamos cómo son los operativos», fue la frase elegida por todos. Y pusieron como vocera a Bullrich, que dará explicaciones sobre las decisiones que se tomarán.
Para la marcha de este miércoles se esperan más personas. Están convocados movimientos sociales y sindicatos además de jubilados, docentes y otra vez hinchas con las consignas de ir con las camisetas argentinas y azules.
Bullrich respaldó ayer el operativo policial de la marcha anterior y además defendió a los gendarmes que tiraron ilegalmente e hirieron de gravedad a Pablo Grillo, que aún está internado. “El gendarme tiró como tenía que tirar. La bala no salió en horizontal”, dijo sobre el disparo del cabo primero Guerrero que casi mata al fotógrafo.
La ministra de Seguridad de Javier Milei no hablará con la familia de Grillo. Llamativamente, la funcionaria delegó en Jorge Macri la «preocupación» por la salud del fotógrafo. El alcalde había despegado el domingo al kirchnerismo de estar detrás de la protesta del miércoles.
Desde el entorno de la ministra contaron sobre el contacto de Bullrich con los Grillo: «Estamos trabajando con la Ciudad de Buenos Aires, con Alberto Crescenti (titular del SAME) y con el ministerio de Salud porteño». Y revelaron desde el riñón de Bullrich: «Jorge Macri nos dijo que él se encargaba. Hablamos con ellos. La Ciudad es la que lleva adelante la relación con la familia. Nosotros recibimos todos los días el parte de salud de Grillo».
Sin embargo, esta vez se reforzarán los controles, con un monitoreo más estricto en las rutas nacionales y en los accesos a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, buscando evitar cualquier tipo de violencia durante la manifestación.
La preocupación del gobierno radica en el comportamiento de algunos grupos, que según se especula, podrían intentar «desestabilizar» la protesta. Desde el Ejecutivo han descartado la presencia de barras bravas en la marcha, pero no han dejado de señalar que la movilización podría tener una carga política, lo que incrementaría las tensiones.

El jefe de Gabinete, Guillermo Francos, anticipó que cualquier intento de violencia será respondido con «la fuerza del orden». Otros funcionarios del Gobierno también han justificado los hechos que se vivieron y redoblaron sus intenciones al ratificar lo mismo para esta manifestación que se viene.
Por otro lado, la polémica sigue rodeando las imágenes de represión que se vieron en la marcha pasada, cuando un fotógrafo, Pablo Grillo, fue herido de bala. Si bien desde el gobierno se defendió el accionar policial como «de acuerdo al protocolo», la situación sigue generando reacciones, y la marcha del miércoles será un nuevo punto de tensión en el contexto político y social del país.


