Pese al presunto plan, el legislador conservador no logró abandonar Brasil y no estaría en la Argentina, ya que no cruzó el paso fronterizo de Iguazú.
La aeronave en cuestión es de la empresa Baires Fly y llegó en la madrugada al aeropuerto de Puerto Iguazú, procedente de Buenos Aires. La tripulación retenida está integrada por dos comandantes y una azafata. Para habilitar el plan de vuelo, en este caso de la ciudad misionera a Estados Unidos, se realizan controles, y en la verificación habrían detectado que de los cuatro pasajeros que abordarían el avión, uno de ellos iba a ser, presuntamente, el excandidato presidencial de Brasil.
El coordinador general de la campaña presidencial de Bolsonaro, el senador Rogério Marinho (PL-RN), negó que el dirigente haya salido del país, en declaraciones a Metrópoles: “Eso no sucedió”.
Tras el balotaje el senador brasileño dijo que un juez le pidió la entrega de su pasaporte, ante las sospechas de una posible salida de Brasil. El hijo de Jair Bolsonaro, expresidente de ese país, dijo que recibió la orden judicial el lunes de parte de la Policía Federal al salir de la casa de su padre, que cumple prisión domiciliaria en Brasilia por una condena de 27 años de cárcel por golpe de Estado. La Justicia de Brasil además le prohibió salir del país.
El legislador dijo que la decisión fue del juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes, instructor del juicio contra su padre, y que está a cargo de dos investigaciones en las que está citado Flávio Bolsonaro. El excandidato presidencial dijo: “Voy a entregar mi pasaporte y a defenderme de esta aberración, que es un claro intento de intimidarme. Pero nadie va a callarme”.


