Aunque la ciudad del Corazón de la Isla representa el 8% del subsidio al gas envasado en la provincia —frente al 61% de Ushuaia y el 31% de Río Grande—, la gestión municipal remarcó que durante los últimos años avanzó con obras de infraestructura que permitieron incorporar a casi 1.000 nuevos usuarios a la red domiciliaria, sobre los 2.359 usuarios totales de gas por red de la ciudad. Esto implica que aproximadamente la mitad del universo actual de conexiones fue alcanzado por el proceso de ampliación y refuerzo de redes llevado adelante desde el Municipio, lo que permite dimensionar el impacto concreto de esta política pública en el acceso a un servicio básico.
Según la información relevada, entre 2020 y 2026 el Municipio lleva invertidos 1.108 millones de pesos en obras vinculadas a la ampliación y refuerzo de redes de gas.
La política local no se limitó a conexiones domiciliarias, sino que también alcanzó a sectores productivos, turísticos y comerciales, con intervenciones en barrios, viveros, complejos turísticos y zonas vinculadas al desarrollo económico de la ciudad.
La decisión municipal apuntó a reducir la dependencia del gas envasado, la leña y otras alternativas de mayor costo para las familias y emprendimientos locales. En ese sentido, el acceso al gas natural aparece como una mejora concreta en la calidad de vida de vecinos y vecinas, pero también como una herramienta para acompañar el crecimiento productivo, comercial y turístico de Tolhuin.
Uno de los primeros antecedentes de esta política fue el programa “Conectar Gas”, orientado a facilitar las conexiones domiciliarias y resolver uno de los principales obstáculos para muchas familias: no solo contar con red en el barrio, sino poder concretar efectivamente la conexión dentro del lote y la vivienda. A partir de ese proceso, la ampliación del servicio comenzó a consolidarse como una política municipal sostenida.
Entre los sectores alcanzados aparecen Altos de la Montaña, Nacidos y Criados, Islas del Sur, Campo de Doma, Ex Matadero, Barrio 9 de Octubre y Provincias Unidas, con distintos niveles de intervención y ampliación de redes. En algunos casos, las obras estuvieron orientadas a resolver demandas habitacionales; en otros, a generar infraestructura troncal para futuras expansiones urbanas.
Ese avance permitió cubrir una ausencia histórica de infraestructura en sectores que habían sido reconocidos como barrios populares en el relevamiento RENABAP de 2018, entre ellos Altos de la Montaña, Ex Matadero-Campo de Doma, 9 de Octubre y Provincias Unidas. En esos barrios, la llegada del gas por red no representó solamente una mejora en términos de confort o reducción de costos, sino un paso central en la consolidación del hábitat y en el acceso efectivo a servicios esenciales.
En ese recorrido, el Municipio informó avances acumulados en diferentes etapas: una obra en Altos de la Montaña y Nacidos y Criados proyectada para casi 80 familias; intervenciones en Campo de Doma y Ex Matadero que beneficiaron a alrededor de 200 tolhuinenses y luego permitieron alcanzar a 300 familias; y una expansión en Islas del Sur destinada a 350 usuarios del barrio. También se registraron obras de completamiento en el Barrio 9 de Octubre, donde se informó una inversión de 120 millones de pesos y la conexión de nuevas familias.
La expansión del gas por red también tuvo una segunda dimensión: acompañar el desarrollo económico local. En 2025, la política de gas dejó de pensarse únicamente como infraestructura barrial para convertirse también en una herramienta de desarrollo productivo. Uno de los casos destacados fue la ampliación de redes en sectores turísticos como Altos del Shion, donde se buscó acompañar la inversión de prestadores locales. Según los antecedentes relevados, estas obras beneficiaron a tres complejos turísticos, con cerca de 100 plazas y casi 30 cabañas en el sector.
También se registraron obras orientadas a productores históricos y zonas de viveros, donde el gas por red representa una mejora sustancial para la actividad cotidiana. En esos casos, la infraestructura energética no solo reduce costos, sino que permite fortalecer emprendimientos vinculados a la producción local, al arraigo y a la posibilidad de sostener actividades durante todo el año.
Desde el Municipio vinculan este proceso con una política más amplia de ordenamiento territorial. La ampliación del gas por red tuvo como punto de partida un fuerte trabajo de regularización catastral y mensura, que alcanzó aproximadamente 1.200 parcelas. Ese ordenamiento permitió proyectar obras, definir trazas, planificar expansiones y avanzar sobre sectores que durante años habían crecido sin la infraestructura básica necesaria.
En ese sentido, la secuencia planteada por la gestión local es clara: mensura que permite la obra de gas, que da lugar al desarrollo energético, que consolida el acceso a la vivienda. La regularización del suelo permitió transformar demandas dispersas en obras concretas; la llegada del gas fortaleció las condiciones de habitabilidad; y esa infraestructura, a su vez, habilitó nuevas posibilidades de desarrollo residencial, productivo, comercial y turístico para la ciudad.
En ese marco, el dato provincial del subsidio al gas envasado permite dimensionar la particularidad local: mientras solo el 8% del subsidio corresponde a Tolhuin, la ciudad viene ejecutando una inversión sostenida para ampliar el acceso al gas natural y reducir la dependencia de sistemas alternativos. La comparación permite poner en valor el trabajo realizado desde la gestión municipal, sin perder de vista que el acceso a servicios básicos continúa siendo un desafío estructural para el crecimiento de la ciudad.
De esta manera, Tolhuin consolida una política pública de infraestructura que no se limita a tender redes, sino que articula ordenamiento territorial, acceso a servicios básicos y desarrollo local. La inversión municipal en gas permitió mejorar la vida cotidiana de cientos de familias, fortalecer barrios que arrastraban déficits históricos de infraestructura y acompañar el crecimiento productivo, comercial y turístico de la ciudad. En una comunidad donde la planificación del suelo, la vivienda y la energía resultan claves para proyectar el futuro, el acceso al gas por red aparece como una herramienta concreta para construir hábitat y desarrollo.


