La funcionaria explicó que la apertura de las termas implicó la creación de un nuevo servicio municipal que requiere recursos permanentes para garantizar su funcionamiento. Entre ellos mencionó la contratación de personal, el pago de salarios, la seguridad del predio, la asistencia a visitantes ante emergencias, el mantenimiento de las instalaciones y la provisión de insumos básicos para la operación diaria.
Según sostuvo, la eliminación del cuadro tarifario dejó sin financiamiento directo a una de las principales apuestas turísticas de Tolhuin. Además, cuestionó que el Concejo Deliberante haya tomado la decisión sin establecer un esquema alternativo que permita cubrir los costos operativos del complejo.
La secretaria también apuntó contra la metodología utilizada por el cuerpo legislativo y sostuvo que las decisiones vinculadas a cuestiones presupuestarias deberían analizarse junto a las áreas técnicas del Municipio. En ese sentido, cuestionó que se avance sobre temas económicos sin consultar a las áreas de Hacienda, Rentas o las dependencias responsables de la administración de los recursos municipales.
Para el Ejecutivo, la medida no sólo afecta al Municipio, sino también a toda la cadena económica vinculada a la actividad turística. Cejas remarcó que las termas se habían convertido en una nueva propuesta para potenciar a Tolhuin como destino turístico y generar movimiento económico para comercios, alojamientos y prestadores de servicios.
Respecto de una eventual privatización, aclaró que no era el camino que estaba evaluando la gestión municipal. Explicó que primero se buscaba completar el proceso de mensura y consolidar jurídicamente el dominio municipal sobre el predio. Recién después de esa etapa se analizaría la posibilidad de recibir proyectos privados para desarrollar distintas actividades dentro del área termal.
Cejas también lamentó la falta de acompañamiento político durante el proceso de recuperación de las termas y recordó que el Municipio debió atravesar un largo conflicto judicial para recuperar el predio. Según afirmó, el Concejo Deliberante nunca manifestó un respaldo explícito a esa recuperación, pero ahora adopta decisiones que afectan directamente el funcionamiento del complejo.
Mientras no exista una alternativa que permita financiar el servicio, el futuro de las Termas del Río Valdez vuelve a quedar envuelto en la incertidumbre. Apenas unos meses después de su reapertura al público, tras la recuperación del predio por parte del Municipio de Tolhuin luego de más de dos décadas de conflicto judicial, el complejo termal enfrenta la posibilidad de suspender sus actividades. Desde el Ejecutivo sostienen que sin recursos para afrontar costos de personal, seguridad, mantenimiento y asistencia a los visitantes resulta imposible garantizar la continuidad del servicio, poniendo en riesgo uno de los proyectos turísticos más importantes impulsados por la ciudad.


