En una sesión clave, el Senado de la Nación aprobó los cambios al régimen de Zonas Frías, restringiendo de forma directa el beneficio de las tarifas diferenciadas de gas. La medida, impulsada por el Poder Ejecutivo, busca reducir el gasto fiscal retrotrayendo el mapa de cobertura al esquema original y eliminando el beneficio masivo que regía sobre municipios del centro y norte del país.
En este sentido,la norma modifica sustancialmente la ley aprobada en 2021 y limita el subsidio tarifa por zona fría únicamente a la Región Patagónica, el departamento de Malargüe (Mendoza) y la Puna. De esta forma, quedan excluidos del beneficio general automático más de 90 municipios de la provincia de Buenos Aires (incluidos centros urbanos de alto consumo invernal como Mar del Plata, Bahía Blanca, Olavarría y Tandil), además de departamentos de Córdoba, Santa Fe y La Pampa.
El Senado aprobó los cambios a la ley de Zonas Frías: nuevos criterios y el sistema de subsidios focalizados
Cabe señalar que, para las zonas que perdieron la categoría automática, los descuentos del 30% al 50% ya no se aplicarán por ubicación geográfica.
En su lugar, aquellos hogares que pretendan conservar algún nivel de asistencia deberán estar inscriptos y calificar dentro del esquema de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), según sus ingresos y nivel socioeconómico. Asimismo, la nueva reglamentación establece que la quita o bonificación se calculará de manera exclusiva sobre el costo del fluido PIST (Punto de Ingreso al Sistema de Transporte) y no sobre el total consolidado de la factura.
Impacto fiscal y tarifario: pierde el bolsillo de la gente
Desde la cartera de Energía fundamentaron la reestructuración al calificar el Fondo Fiduciario de subsidios como insuficientemente financiado para cubrir a toda la población agregada en la ampliación de 2021. Con la aprobación del texto, el Gobierno prevé un ahorro estimado de entre $200.000 y $480.000 millones.
Por el lado de los usuarios residenciales desplazados del sistema, las consultoras y entidades del sector proyectan incrementos en las facturas finales que, según el nivel de consumo de cada hogar, irán desde el 25% hasta superar el 80% o 100% durante los meses de mayor consumo.


