En la jornada previa a tratarse la reforma laboral y el Régimen Penal Juvenil, La Libertad Avanza reunió el quórum en el Senado para avanzar con tres proyectos propios. Por un lado, la reforma de la Ley de Glaciares; por otro, la aprobación del acuerdo Mercosur-Unión Europea. Y, por último, la aceptación de pliegos del pliego del exdiputado, Fernando Iglesias.
Pasadas las 11, con 40 senadores presentes en el recinto, se puso en marcha la sesión que fue inaugurada por la vicepresidenta Victoria Villarruel. A diferencia de otras oportunidades, y luego de quedarse sin autoridades en la Cámara alta, el peronismo que conduce José Mayans habilitó el quorum reglamentario.
La sesión arrancó con el el pliego para avalar a Fernando Iglesias embajador argentino en Bélgica y ante la Unión Europea. El exdiputado ya se encuentra viviendo en Bruselas, a la espera de este trámite parlamentario, que finalmente prosperó, tras reunir 38 votos a favor, 31 en contra y una abstención, la de la salteña Flavia Royón. Como pocas veces se vio, el exprofesor de vóley recibió fuertes críticas por parte de los senadores.
José María Carambia, de Santa Cruz, rechazó el nombramiento. «Nosotros vamos a votar negativo, es un pedante, soberbio e incapacitado. Votamos en contra de ese delirante«.
Fernando Salino, de Justicialista Social Federal, también rechazó el pliego. Entre sus argumentos, citó fragmentos de un libro escrito por él en el año 2002 llamado La cuestión Malvinas. Crítica del nacionalismo argentino. «Cualquier idea de soberania argentina sobre los kelpers se me hace impasable», leyó el senador.
Más adelante, Salino citó un fragmento escrito por Iglesias en el que afirmaba: “Si las Malvinas debían seguir la línea del virreinato, deberían ser uruguayas porque el apostadero estaba en Montevideo, no en Buenos Aires”.
Quien también cuestionó con dureza la designación de Iglesias fue la jujeña Carolina Moisés. La senadora, que acaba de romper con Popular señaló: «Es un hombre misógino, violento e ignorante».
Más adelante, le advirtió al Gobierno que «va a tener problemas» con esta designación. «El Gobierno está cometiendo un error», dijo la jujeña y aseguró que está «más cerca del lumpenaje» que de ocupar un cargo diplomático.
La Ley de Glaciares divide aguas
El plato fuerte de la jornada es la reforma a la Ley de Glaciares. La propuesta del oficialismo -que fue dictaminada en diciembre- busca establecer cambios en los regímenes de presupuestos mínimos para la preservación de glaciares y el ambiente periglacial (Ley 26.639), diferenciando a las «áreas periglaciares» de las «geoformas periglaciales». Asimismo, el texto sujeta su pertenencia al Inventario Nacional de Glaciares (ING) a ser reconocidas como «reservas estratégicas» por estudios de la «autoridad con competencia ambiental de la jurisdicción» local.
La reforma a la Ley de Glaciares divide aguas en todos los bloques. En la previa a la sesión, se daba por descontado que los principales aliados de LLA, el PRO y la UCR votarían de manera dividia. Lo mismo se espera de Popular, espacio que conduce José Mayans. Es que, al menos hasta el inicio de la sesión, no se descartaba que algunos senadores de provincias mineras acompañen la iniciativa con su voto.
La votación que proyecta mayor amplitud en su acompañamiento es el tratamiento del acuerdo Mercosur-Unión Europea que podría implicar un incremento en el intercambio comercial en torno a los u$s 60.000 millones para la región. El proyecto fue apoyado con 203 votos afirmativos, 42 negativos y 4 abstenciones en su tratamiento en la Cámara de Diputados. De lograr su sanción, sería el primer país en aprobar el acuerdo. Este tema también promete diferencias dentro de Popular. Fuentes de ese bloque aseguraron que la mayoría del peronismo, salvo un par de senadores, acompañarían la iniciativa.

En qué consiste el acuerdo Mercosur–Unión Europea
El acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea conforma uno de los tratados comerciales más relevantes a nivel global. Ambos bloques representan en conjunto más del 30% del PBI mundial y cerca del 35% del comercio global, lo que daría lugar a un mercado integrado de más de 700 millones de personas.
En términos generales, el tratado prevé una fuerte reducción de aranceles y barreras comerciales. Según las estimaciones, las exportaciones de la Unión Europea al Mercosur podrían aumentar un 39%, mientras que las exportaciones del Mercosur hacia Europa crecerían un 17%. En ese marco, la UE eliminaría el 92% de los aranceles aplicados a las exportaciones del Mercosur y otorgaría preferencias adicionales al 7,5% restante. En el sector agrícola, se liberalizaría el 99% del comercio, eliminando restricciones que afectan a productos clave como frutas, vegetales, aceites, pescados, vinos y alimentos procesados.
Para Argentina, el acuerdo permitiría recuperar exportaciones en sectores como biodiésel, aceites, langostinos, cítricos y pesca, además de otorgar ventajas inmediatas en productos donde el país es particularmente competitivo. La eliminación o reducción acelerada de aranceles beneficiaría directamente a bienes como soja procesada, aceites, maní, frutas del Alto Valle, cítricos y pesca, además de impulsar a la agroindustria y a la cadena cárnica.


