El objetivo de Agüero no es solo alcanzar la meta deportiva, sino también cumplir una promesa de fe: rezar y pedir por la salud de sus familiares, amigos y por todas las personas que le acercan intenciones durante el camino.
Con temperaturas extremas y un equipo mínimo, el caminante ha recorrido ya miles de kilómetros, recibiendo en cada localidad muestras de apoyo y hospitalidad. Ahora continúa su marcha rumbo a la provincia de La Pampa, manteniendo firme su meta de unir el extremo sur y el norte del país a pie.
La travesía, que se estima durará alrededor de 66 días, combina esfuerzo físico, resistencia mental y un profundo sentido de fe, convirtiéndose en un mensaje de esperanza que recorre toda la Argentina.
Agenda Abierta Victoria Moyano


