En ese momento, el ladrón, de 29 años, le apuntó con un arma en la cabeza, la joven le dio su teléfono celular y el ladrón emprendió la fuga, pero a los pocos metros escuchó a la víctima llorando por lo que regresó y la abrazó.
El sujeto le dijo que permanezca en silencio, la acompañó unos metros y, en ese momento, la mujer vio un patrullero que pasaba por el lugar y le hizo señas de que estaba en peligro. El asaltante intentó escapar, pero el personal policial lo interceptó.
Los efectivos encontraron el arma debajo de un vehículo estacionado y confirmaron que se trataba de una réplica de una pistola plateada con cachas color negras, calibre 4.5 milímetros, mientras que el delincuente quedó detenido a disposición de la Justicia.


