El merchandising que no fue
El proyecto lo impulsó la consultora ICV Advisors, que elaboró propuestas confidenciales para desarrollar tanto monedas como productos comerciales vinculados al presidente. La estrategia apuntó a generar ingresos en mercados locales e internacionales.
Las pericias de la Dirección General de Investigaciones y Apoyo Tecnológico a la Investigación Penal (DATIP) identificaron un grupo de WhatsApp llamado «Proj. Argentina«. Allí interactuaron Novelli; Iván Canales Vandewijngaerden, director ejecutivo de ICV Advisors; y Gregor Beck, vinculado a entidades financieras europeas.
Los mensajes revelaron el diseño de las monedas: un perfil de Milei junto a la figura de un león, acompañado por el lema «¡Viva la libertad, carajo!» y un sol en el reverso.
El equipo también evaluó si lanzar una moneda oficial o una medalla para sortear restricciones regulatorias en mercados clave.

La documentación incluyó una prueba de acuñación realizada en Alemania en junio de 2024, presentada como un producto de «calidad internacional». Además, los impulsores proyectaron ventas a inversores, bancos y coleccionistas, con el argumento de resguardo de valor por el metal.
El plan contempló una escala global. Los organizadores analizaron precios, volúmenes y esquemas de distribución, con estimaciones de miles de unidades en oro y plata. También incluyeron un componente de recaudación con fines benéficos.
En paralelo, el grupo evaluó un «plan B» centrado en merchandising, como indumentaria y accesorios con la imagen presidencial.
El proyecto avanzó durante varios meses, pero quedó en suspenso en noviembre de 2024. Según los chats, diferencias internas frenaron su implementación, pese al interés de algunos participantes.


