Se intensifica la búsqueda de los doctores Raúl Gerónimo Rauch y Juan Carlos Montenegro Martínez, quienes permanecen prófugos de la Justicia y en rebeldía.
Y es que gracias al aporte de familiares y amigos de la víctima que los acusa por «lesiones gravísimas culposas», comenzó a ofrecerse $500 mil a quienes «aporten datos certeros que permitan dar con el paradero» de los dos.

La información fue confirmada a ((La 97)) Radio Fueguina por el abogado de Gabriela Castellanos, Francisco Ibarra, quien aclaró que este dinero a modo de recompensa no es suministrado por el Poder Judicial u otro ente oficial.
«La familia de mi representada estuvo tratando de conseguir los medios suficientes para ofrecer una recomensa y que todos puedan colaborar para dar con estos dos prófugos y lo logró», indicó.
Y es que gracias a una rápida investigación, se pudo determinar que los dos estarían en Tierra del Fuego y no habrían salido de la Provincia, explicó el letrado.
«Los prófugos están en la Provincia… el Dr. Rausch podrá estar de vacaciones, pero está acá en la Provincia», dijo, en relación a las palabras del abogado de la otra parte, Franscisco Giménez, quien sostuvo en varias oportunidades que su defendido está de vacaciones.
«Están escondidos en la Provincia, no han salido ni por Migraciones ni por el aeropuerto; o en todo caso habrán salido por un paso ilegal», relató.
Sin tiempo que perder
Los dos profesionales debían presentarse el lunes pasado en Tribunales para un juicio contrarreloj: es que la causa (que ya tuvo incluso un sobreseimiento) está a punto de prescribir y esto hizo que incluso tenga «prioridad», llegando a posponer otros procesos que tenían que iniciarse esta semana.
Pese a la citación, ni los dos imputados ni sus abogados defensores se hicieron presentes en la sala de juicio, por lo que fueron declarados en rebeldía y se solicitó su captura nacional e internacional.
Hoy, se ordenó allanar los domicilios y los consultorios profesionales de Rausch y Montenegro, medida que se cumplió parcialmente, en virtud de que el último de los nombrados comparte consultorio con otros profesionales, por lo que el allanamiento quedó en suspenso.
Tras el procedimiento, se informó que no se obtuvieron pistas respecto del paradero de los prófugos, por lo que se dispuso el secuestro de agendas, teléfonos celulares, computadoras y otros elementos considerados de interés, para la nueva causa que se ha instado contra ellos por “obstrucción a la Justicia” y “rebeldía”.


