En un escenario de creciente conflictividad laboral en la provincia, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) continúa con medidas de fuerza frente a la Casa de Gobierno, donde mantiene presencia en todos los accesos al edificio como parte de un reclamo integral que incluye recomposición salarial, reapertura de paritarias y mejoras en las condiciones laborales.
El secretario general del gremio en Tierra del Fuego, Carlos Córdoba, confirmó que la protesta se desarrolla sin impedir el funcionamiento administrativo. “Estamos en cada una de las entradas, pero los trabajadores pueden ingresar sin problemas. Nunca se bloqueó el acceso, como se dijo en algunos sectores”, aclaró.
El dirigente también salió al cruce de versiones que advertían sobre posibles demoras en la liquidación de haberes debido a la medida. “Eso no es así. Los procesos de liquidación se preparan con anticipación. Para fin de mes ya está todo listo, por lo que no hay riesgo para el cobro de los salarios”, explicó.
Córdoba remarcó que el origen del conflicto es la falta de diálogo con el Ejecutivo provincial y la ausencia de respuestas concretas a los reclamos del sector estatal. “Las medidas gremiales aparecen cuando se cierran las puertas. Acá hay una necesidad real de los trabajadores que no está siendo atendida. Muchos compañeros no llegan a fin de mes”, sostuvo.
En medio de la jornada de protesta, el gremio recibió una notificación formal del Ministerio de Trabajo convocando a una reunión paritaria para el lunes 11 a las 10 horas. El dirigente valoró este paso como un avance, aunque advirtió que será clave que la instancia derive en soluciones concretas. “Necesitamos discutir salario de manera urgente. No alcanza con la convocatoria, ahora hace falta decisión política”, afirmó.
ATE resolvió mantener el paro hasta las 14 horas de este viernes y luego evaluar en asamblea los pasos a seguir. “La idea es levantar la medida y esperar al lunes con expectativas, pero también con firmeza en nuestros reclamos”, indicó Córdoba.
Uno de los puntos centrales del planteo sindical es la situación de los trabajadores precarizados, particularmente aquellos incluidos en los planes MET que cumplen tareas de mantenimiento y limpieza en establecimientos educativos. “Son trabajadores que sostienen servicios esenciales y no tienen estabilidad, ni obra social, ni aportes jubilatorios. Están cubriendo vacantes reales del Estado y deben ser incorporados a planta permanente”, enfatizó.
El dirigente advirtió además sobre el riesgo de retroceder en materia laboral. “No podemos volver a épocas donde el Estado funcionaba con miles de trabajadores en negro o con planes. Eso ya lo vivimos y no queremos repetirlo”, señaló.
En otro tramo de la entrevista, Córdoba respondió a cuestionamientos políticos sobre su rol dentro del conflicto. “Dicen que soy puntero de un espacio político, pero yo soy puntero de los trabajadores. Toda mi trayectoria demuestra que siempre peleamos por derechos, convenios colectivos y mejoras reales”, expresó.
El titular de ATE también hizo referencia a la situación social que atraviesan muchos trabajadores estatales. “Hay compañeros que no tienen garantizadas las cuatro comidas del día, mientras quienes toman decisiones viven otra realidad. Eso genera bronca y es lo que nos lleva a estar hoy en la calle”, manifestó.
Finalmente, Córdoba llamó al Gobierno provincial y a los dirigentes políticos a tener mayor presencia territorial. “Hay que recorrer los barrios, escuchar a la gente y entender lo que está pasando. No se puede gobernar desde lejos”, planteó.
De cara al lunes, el gremio deposita expectativas en la instancia de negociación, aunque deja en claro que el conflicto no está cerrado. “Queremos soluciones, no promesas. Si no hay respuestas, vamos a seguir en la lucha”, concluyó.
La paritaria del 11 de mayo aparece así como un punto de inflexión en un conflicto que combina demandas salariales, condiciones laborales y el reclamo por el reconocimiento pleno de derechos para cientos de trabajadores estatales en la provincia.


