La industria automotriz argentina se prepara para un nuevo movimiento estratégico que puede redefinir el mercado local en los próximos años. Un grupo empresario nacional anunció una fuerte inversión para producir vehículos de origen chino en el país, con el objetivo de ampliar la oferta de modelos nacionales y, al mismo tiempo, avanzar en negociaciones para sumar una segunda marca asiática con fabricación local.
El proyecto combina inversión industrial, relocalización productiva y una apuesta clara por los vehículos comerciales y las pickups, segmentos que vienen ganando terreno en la Argentina por su relación costo-producto y su versatilidad de uso.
Un plan industrial con nueva planta en la provincia de Buenos Aires
El holding argentino que impulsa esta iniciativa es Grupo Corven, que desde hace varios años representa marcas chinas en el mercado local. El plan contempla una inversión cercana a los 50 millones de dólares, destinada principalmente a trasladar y ampliar la producción en una nueva planta ubicada en Campana, provincia de Buenos Aires.
Según lo informado por la compañía, aproximadamente la mitad de ese monto se destinará al nuevo centro industrial, donde se instalará una línea de producción con mayor capacidad y tecnología. El resto de la inversión apunta a ampliar la gama de modelos y fortalecer la red de proveedores locales.


