El secretario de Gobierno de la localidad cordobesa, Felipe Crespo, explicó que la medida no implica un cierre total de los barrios, sino una restricción parcial entre las 22 y las 6. “No es un barrio cerrado. Se trata de cerrar calles secundarias en horario nocturno, pero durante el día quedan plenamente abiertas”.
Ante las dudas por el acceso en situaciones de emergencia, Crespo aseguró que el sistema contempla corredores habilitados. “Está absolutamente garantizado el ingreso de ambulancias y bomberos. Siempre quedan accesos libres y monitoreados”, sostuvo.
Según detalló, esos corredores seguros cuentan con cámaras y lectoras de patentes, y permiten coordinar el ingreso de servicios de emergencia. “Si ocurre una situación, la ambulancia puede entrar por una calle alternativa. Además, hay inspectores en la zona y el sistema se coordina desde el municipio”, indicó.
El funcionario también señaló que en casos particulares, como vecinos con necesidades médicas recurrentes, se implementarán soluciones específicas. “Vamos a trabajar caso por caso para generar la menor molestia posible”, afirmó.
Respecto a las críticas, Crespo consideró que responden al carácter novedoso de la medida. “Hay una resistencia inicial por falta de conocimiento sobre cómo funciona el sistema”, expresó.
En ese sentido, defendió el proyecto como parte de una estrategia integral de seguridad que incluye patrullaje, cámaras y drones. “Estamos convencidos de que este sistema va a bajar los índices de inseguridad”, aseguró.
Además, planteó que la iniciativa podría impactar en el valor de las propiedades. “Las viviendas en barrios abiertos hoy están depreciadas por la inseguridad. Si esto mejora, también se va a reflejar en una revalorización”, concluyó.
La instalación de portones tuvo lugar en las últimas horas en el barrio Lomas Sur con el objetivo de reforzar la seguridad y reducir los hechos delictivos en la zona. Este es el primer sector de la ciudad en implementar la medida y se espera que otros se sumen a la iniciativa.
El intendente Pablo Cornet comentó que anoche ya permaneció cerrado el primer portón instalado en la ciudad, y aclaró que se colocarán 13 portones en total, aunque solamente en dos barrios. Sobre ellos, puntualizó que estarán abiertos desde las 6 horas hasta las 22.
Sobre la seguridad en la zona, el mandatario local afirmó: «Nosotros tenemos nuestros móviles y en esta zona siempre hay un móvil asignado. Ahora le va a ser mucho más fácil ese control preventivo».
El primer portón colocado, ubicado en calle Mendoza, cuenta con una chapa de grosor considerable, y solo puede ser abierto por la municipalidad o por los servicios de emergencia. «Está faltando la luz de los tótems que de noche está porque ahora estamos usando una solar», aclaró el intendente.
La medida ha generado un creciente conflicto vecinal, ya que algunos sectores muestran resistencia ante estas restricciones.
«Ya ha habido algunos amparos judiciales, pero nos han dado todos a favor, porque no es verdad que se limita la libre circulación», afirmó Cornet, quien destacó que la medida busca fortalecer la seguridad ciudadana para proteger a los residentes.
El secretario de Gobierno municipal, Felipe Crespo, destacó la importancia de este esfuerzo: «Se restringirán los accesos entre las 22 y las 6 de la mañana para buscar disminuir la cantidad de delitos».
Cadena3


