Las nuevas tarifas incluyen los tramos de mayor demanda: Punta Arenas-Porvenir y en la Primera Angostura (Punta Delgada-Bahía Azul).
La compañía detalló que congelará los valores a los adultos mayores y mantendrá los beneficios a los adultos mayores.
Desde la empresa indicaron que la suba responde al incremento sostenido en el precio internacional del combustible, uno de los principales costos operativos del servicio de barcazas.
El cruce marítimo es un eslabón central en la cadena logística fueguina. Por esa vía ingresa la mayor parte de los alimentos, insumos industriales, materiales de construcción y combustibles que se consumen en la provincia.
En ese contexto, el aumento tarifario no solo afecta a quienes utilizan el servicio de manera directa, sino que tiene un efecto extendido sobre los costos generales de transporte.
Empresas de carga y operadores logísticos anticipan que el incremento podría trasladarse a precios, en un escenario ya marcado por la presión inflacionaria y los costos de distribución en la región.
Un servicio estratégico sin alternativas
La dependencia de este cruce expone una de las principales limitaciones estructurales de Tierra del Fuego: la falta de alternativas terrestres para vincularse con el resto del país.
El tránsito hacia la isla requiere atravesar territorio chileno y utilizar obligatoriamente el servicio de barcazas, lo que deja a la provincia sujeta a decisiones tarifarias definidas fuera de su jurisdicción.
Esta condición convierte a cualquier variación en los costos del cruce en un factor determinante para la economía local.
Las razones del aumento
Según explicó la compañía, la suba está vinculada principalmente al encarecimiento del diésel a nivel internacional, insumo clave para la operación de las embarcaciones.
A esto se suma la estructura de costos en moneda extranjera y el contexto global de volatilidad energética, factores que presionan sobre el funcionamiento del servicio.
La empresa calificó el ajuste como transitorio, aunque no precisó plazos para una eventual revisión.
El incremento genera preocupación en distintos sectores de la provincia, especialmente en el comercio y la industria, que dependen del flujo constante de mercaderías desde el continente.
En experiencias anteriores, subas en el cruce del Estrecho de Magallanes derivaron en aumentos en productos de consumo masivo y en mayores costos operativos para empresas radicadas en la isla.
Más allá del impacto inmediato, la medida vuelve a poner en evidencia el peso que tiene la logística en el costo de vida de la provincia.
En un territorio insular, donde gran parte de los bienes deben ser transportados desde largas distancias, cualquier modificación en los costos de conexión se traduce en efectos concretos sobre precios y actividad económica.


