Los directores activos de la OSEF y de la Caja de Previsión Social, Adriana Soria y Norma González, respectivamente, presentaron un proyecto de «Ley de fortalecimiento de la autarquía, participación democrática e integridad institucional en la Obra Social del Estado Fueguino”, mediante el cual busca devolverle a la obra social su capacidad de autogestión y garantizar que las trabajadoras y trabajadores tengan una incidencia real en las decisiones.
El asunto fue presentado ante la Legislatura de la Provincia, para que sea analizado en la Comisión de Salud y Previsión Social.
En la iniciativa se busca ejecutar el mandato del artículo 14 bis de la Constitución Nacional y el artículo 16 de la Constitución Provincial, que garantizan el derecho de las beneficiarias y beneficiarios a administrar sus instituciones de seguridad social.
Los ejes centrales del proyecto, son los siguientes:
-Se elimina la figura del vicepresidente designado por el Poder Ejecutivo para terminar con el desequilibrio estructural actual.
-El nuevo directorio estará compuesto por un presidente (designado por el Ejecutivo) y dos vocales electos por voto directo (uno por el sector activo y uno por el sector pasivo). Esto garantiza un equilibrio en el directorio y evita la mayoría automática que tiene en la actualidad el Gobierno de la Provincia, garantizando que las vocalías de las trabajadoras y trabajadores deje de ser una minoría.
-El presupuesto de la OSEF será tratado y aprobado por una ley específica e independiente al presupuesto general de la provincia, evitando que sus recursos sean condicionados por las prioridades fiscales del Poder Ejecutivo o el Ministerio de Economía.
-Se establece la transferencia automática de aportes y contribuciones en un plazo de 5 días hábiles. Se termina la discrecionalidad: si el Estado provincial, municipios o entes no pagan se generan intereses automáticos y facultará al directorio a iniciar acciones judiciales directas sin necesidad de agotar instancias administrativas ni depender de la fiscalía de Estado.
-Se incorporan mecanismos de control democrático como la publicación trimestral detallada de la ejecución presupuestaria y contratos, además de la realización de audiencias públicas anuales.
-Para intervenir la obra social se requerirá una mayoría agravada de dos tercios de la Legislatura y se deberá garantizar la continuidad de los vocales electos en un Consejo Consultivo.


