La historia de Marcelo Agüero, un hombre que emprendió una caminata desde Ushuaia hasta Salta para llegar a la procesión del Señor y la Virgen del Milagro, comenzó envuelta en relatos de fe, sacrificio y devoción. Sin embargo, en los últimos días, su figura quedó bajo la lupa de la Justicia y de la opinión pública, luego de que se multiplicaran denuncias en su contra por robo, amenazas y extorsión.
El primer testimonio que encendió las alarmas surgió en la ciudad de Río Gallegos. De acuerdo a la información a la que tuvo acceso La Opinión Austral, a través de diversas fuentes consultadas se pudo saber que un vecino aseguró que le dio hospedaje en su casa ubicada en el corazón del barrio Evita cuando Agüero pasaba por la ciudad, y tras su partida notó la desaparición de objetos de valor.
“Me di cuenta de que me faltaban cosas. Tenía una radio y un anillo de oro que había dejado en un mueble. El anillo estaba valuado en más de dos millones de pesos”, relató en declaraciones a medios locales. La denuncia ya fue radicada en la Comisaría Sexta de la Policía de Santa Cruz, y en paralelo la identidad del sospechoso comenzó a circular en redes sociales, donde muchos compartieron advertencias similares.

La polémica se potenció en Salta, donde otro damnificado, Ángel, propietario de un hostal, aseguró haber sufrido una situación semejante. Según su testimonio, el supuesto peregrino se alojó en una habitación privada, aprovechó la confianza depositada en él y huyó sin pagar, llevándose pertenencias personales de gran valor familiar. “Confié en él por su fe, pero nunca imaginé que me robaría”, declaró. El comerciante ya realizó la denuncia correspondiente y aportó grabaciones de cámaras de seguridad en las que se vería a Agüero retirándose del lugar.
A estas acusaciones se suman denuncias previas de empresarios que lo señalaron por amenazas y extorsiones, lo que pone en duda el verdadero trasfondo de su recorrido. Según algunos testimonios, el hombre no solo pedía ayuda y transferencias durante su trayecto, sino que también habría utilizado su peregrinación con fines comerciales, llevando una campera repleta de logos publicitarios y asegurando que su objetivo era batir un récord Guinness más que cumplir una promesa de fe.
Paradójicamente, mientras las denuncias avanzan en los estrados judiciales, Agüero mantiene una intensa actividad en redes sociales. Allí comparte fotos y videos de su recorrido, agradece apoyos y anuncia nuevos destinos, como su próximo viaje a San Antonio de los Cobres.
Su relato, en contraposición con las denuncias, sigue cargado de emotividad. En entrevistas recientes, como l a que brindó a medios recordó que decidió peregrinar tras la muerte de un tío, cuando vivía en Uruguay, y que su motivación principal era pedir por la salud de sus seres queridos. “Dormí a la intemperie en la nieve, con 20 grados bajo cero. Lo hice por el país, por el mundo”, aseguró. Incluso vinculó la promesa a su abuela, a quien pidió al Señor del Milagro un año más de vida, comprometiéndose a peregrinar en agradecimiento.
El contraste entre el relato épico de un hombre que dice haber recorrido más de 4.200 kilómetros y las denuncias por delitos comunes configura un caso que interpela no solo a la fe popular, sino también a la confianza y la solidaridad que suelen rodear estas peregrinaciones. La Fiesta del Milagro convoca cada año a miles de caminantes desde distintos puntos del país, y en ese marco, la sospecha de que algunos puedan aprovecharse de la buena voluntad de la gente despierta preocupación.
“Este tipo vino a mi negocio contándome que viajaba a la provincia de USHUAIA a peregrinar, yo la verdad que le creí y le ofrecí una colaboración de 200 mil plata que habia hecho durante unos dias en mi negocio, y todo fue a cambio de nada porque solo mi intención era colaborar, luego me mandó msj que le pase el logo de mi negocio, luego me llamaba a la madrugada alcoholizado que le transfiera plata le pregunté porque tengo que seguir dándole plata si yo no hice ningún tipo de acuerdo con el, me amenazaba que cuando llegue a salta se iba a encargar de buscarme y cobrarme cuando yo acuerdo jamás hice, no solo eso sino que nunca peregrino, me decía que tenía que pagar el alojamiento del hotel donde está parado y luego el boleto para volver, osea que peregrino no es” agregó Julieta emprendedor y una de las victimas.

“Es un tipo sin escrúpulo, juega con la fe y mancha la palabra peregrino, no es nada de lo que dice ser, ya le realicé 2 denuncias una porque me pidió una enorme cantidad de mercadería del negocio que tenemos con mi mujer y mío, quedo en pagarme no me pagó nada y todavía me llamaba diciendo que yo le debo, que los políticos no le dan nada, que son todos unas basuras y que no camina gratis que nombro en todas las radios mi negocio que yo le tengo que pagar, sin embargo todo los días veía en sus estados que estaba en boliches, y con vaso de vino, donde se vio un peregrino que se vaya a caminar a los boliches y tomando alcohol, no solo eso sino que me enteré que tiene más de 5 denuncias por estafa” relató pablo emprendedor.


