En julio, las seis verduras líderes en ventas en el Mercado Central aumentaron más del doble de la inflación estimada para el mes, mientras que las cuatro frutas más demandadas multiplicaron por cinco la suba prevista del índice general de precios.
La suba del dólar no impactará en el IPC de julio, que, pese a su probable suba respecto a junio, cerraría por debajo del 2%. Sin embargo, el efecto de la devaluación sobre los precios internos recién se verá en los datos de agosto del Indec.
Sin influencia alguna del tipo de cambio, la batata, el tomate y la papa aumentaron 18,2%, 8,3% y 6,6% respectivamente, según mostró un informe del CEPA. En todo caso, la baja en el promedio general se debió a las caídas en el zapallo (-8,4%), la cebolla (-3,3%) y la lechuga (-0,5%).
Esto implicaría que el rubro Alimentos y Bebidas no alcohólicas, con un peso del 2,2% en el IPC, sumaría 0,11 puntos al índice de julio. En tanto, en comparación con el mismo mes del año pasado, el sector registró una caída del 40,2%.

La lechuga tuvo el mayor aumento acumulado del año (81,6%), mientras que la batata lideró la suba interanual con 18%. Por su parte, los productores de tomate encendieron las alertas: la reducción del área cultivada, el mal clima, el ingreso de importaciones y la falta de crédito llevaron a importar tomate desde Chile para abastecer el mercado interno.


