Uno de los puntos centrales del acuerdo establece el regreso de todos los trabajadores a sus tareas habituales en los distintos establecimientos industriales de la provincia, junto con la garantía de que no habrá despidos sin causa ni finalización de contratos hasta el 31 de diciembre de 2025.
Además, se pactó la creación de una mesa institucional permanente para el abordaje de los problemas específicos del sector, con el objetivo de asegurar la continuidad de la producción y preservar los puestos de trabajo.
Las partes firmantes se comprometieron a no realizar medidas de fuerza durante la vigencia del acuerdo, reforzando así el compromiso con la estabilidad y el diálogo como vía para enfrentar el complejo contexto que atraviesa la industria fueguina.



