El primero se produjo el primer día del mes, antes del balotaje presidencial, y en medio de la crisis por la falta de combustible que aquejó a la mayoría de las bocas de expendio del país.
En aquel momento, YPF aumentó 9,6% la nafta y el gasoil, y el resto de las petroleras la siguieron con porcentajes levemente menores, pero que de todas maneras dejaron a los precios por encima de la petrolera de bandera. En este nuevo aumento se descarta que sucederá lo mismo.


